Aumentan las consultas médicas por el calor
Son casos de golpes de calor, insolación, deshidratación y gastroenteritis. En el Pediátrico la atención subió el 30 por ciento con relación a la Navidad del año pasado. Los cuidados que hay que tener.
El mensaje es claro y contundente: debido al calor sostenido durante tantos días, todos -y no sólo los niños y los ancianos- están en riesgos de sufrir complicaciones derivadas de las altas temperaturas.
"Hoy ya no podemos hablar de los grupos vulnerables, las recomendaciones son para todo el mundo. La situación es complicada porque durante varios días seguidos hubo poca amplitud térmica y el organismo no tiene la capacidad para recuperarse de este estrés físico", advierte Daniel Pizzi, director del Hospital Pediátrico.
Justamente, debido a esta seguidilla de altas temperaturas, los hospitales y centro de salud atienden a más pacientes que en igual fecha del año pasado por casos de golpes de calor, insolación, deshidratación y gastroenteritis. En el Pediátrico, el aumento es del 30 por ciento, informó Pizzi.
La situación se ve agravada por la falta de luz y de agua que viven algunos sectores de Córdoba.
Y como, según los pronósticos, mañana sigue la ola de calor, se torna imprescindible tomar medidas de precaución y estar atentos a los síntomas.
Prevención
Comidas y bebidas. Evitar bebidas con alcohol, cafeína o con azúcar en exceso. Evitar comidas pesadas. Estar atento a que los comestibles no pierdan la cadena de frío ya que se registran una gran cantidad de casos con gastroenteritis.
Sol. No exponerse al sol desde las 11 a las 17. Utilizar protector solar.
Deportes. No realizar actividad física bajo el sol. No realizar actividad física intensa.
Vestimenta. Usar ropas claras y holgadas. Proteger con sombrero o pañuelo la cabeza de los niños.
Agua sin sed. No esperar a sentir sed para tomar agua. Darles agua a los niños y ancianos aunque no lo pidan. Consumir tres litros de agua por día.
Síntomas
Médico. Debe acudir al médico ante la presencia de los siguientes síntomas: fiebre, dolor de cabeza, irratibilidad, enrojecimiento facial, sudoración excesiva, mareos, desmayos, vómitos, diarrea.
Otros. También consultar un especialista ante la sensación de calor sofocante, piel seca, agotamiento, vértigo, calambres musculares, agitación, estado de confusión.

