Armas, instintos y civilización
Se puede disentir en la necesidad y en la utilidad de tener un revólver en un armario, pero no en las consecuencias que eso produce.
Qué difícil tomarse un respiro, hacer una pausa y pensar un poco más allá de lo primero que se nos ocurre cuando escuchamos que un vecino acaba de linchar o matar a una persona que le quería robar o amenazaba su vida. Pero esa reflexión se impone a la hora de decidir cómo reflejar un tema que despierta opiniones tan encontradas. Y cómo evitar que la difusión de una noticia ayude a convertir a una sociedad en una selva.En el informe de las páginas 3 y 4 reflejamos una situación que se puede juzgar de muchas maneras, pero que contiene datos incontrastables: la cantidad de armas que los cordobeses tienen en sus hogares. Ya sean civiles o funcionarios de seguridad. Eso sin contar la cantidad de las que no están declaradas.Se puede disentir en la necesidad y la utilidad de tener un revólver en un armario, pero no en las consecuencias que eso produce.De allí la pertinencia de opiniones como la que expone en la página 4 Mariela Previtali, una reconocida socióloga y docente de la UNC, que habla de las "reacciones incontrolables" y de la multiplicidad de interpretaciones a las que queda librado el concepto de "legítima defensa" cuando son miles de portadores de armas los que lo interpretan.Como aporta el sociólogo Zygmunt Bauman en sus reflexiones sobre la modernidad, cada época y cada tipo de sociedad tienen sus propios problemas específicos y sus pesadillas, y crean sus propios métodos para manejar los miedos y las angustias. Advierte sobre el riesgo de que estemos dispuestos a entregar parte de la libertad que tanto les costó a generaciones anteriores, a cambio de mayor seguridad.Las emociones violentas son difíciles de manejar y puede ser que a veces sean imprevisibles e inevitables. Pero intentar controlarlas es parte de lo que nos distingue como seres humanos que integramos una civilización, capaces de pensar a largo plazo, más allá de lo que dicta el instinto.

