La Cumbre de Cancún, con final abierto
Las posiciones de EE.UU., Japón, China y Canadá, entre otros, frenaban anoche una prórroga del Protocolo de Kioto, aunque las gestiones de México acercaron posturas.
Cancún. La presidencia mejicana de la cumbre de la ONU sobre cambio climático de Cancún (COP-16) propuso ayer un primer texto de compromiso que aplaza a un momento futuro la decisión sobre si habrá o no una segunda fase del Protocolo de Kioto. A su vez, en el texto se pide a los países subir su nivel de ambición en recortes de gases de efecto invernadero (GEI). De todas formas, las negociaciones continuaban esta madrugada. Hay posiciones encontradas entre los países en desarrollo con los más industrializados y también entre naciones de este último grupo.Los países más pobres se oponían a seguir negociando otros aspectos sin un compromiso para una segunda fase del tratado, que expira en 2012.Entre los países industrializados que han ratificado el protocolo pero no quieren compromisos adicionales están Japón, Rusia y Canadá.Japón quiere compromisos de reducción de los países que más contaminan el planeta y que están fuera del tratado, China, no incluido en su momento, y EE.UU., que no lo ratificó. Pero también de otros emergentes con grandes emisiones, como India.EE.UU. se ha mantenido al margen de este debate, lo cual supone un riesgo en las negociaciones.El documento que se debatía al cierre de esta edición sugiere adoptar una decisión "tan pronto como sea posible y a tiempo" para "garantizar que no haya una brecha entre el primer y el segundo período de compromisos" de ese tratado. Después de Kioto. La prórroga de Kioto (1997), que expira en 2012, se ha convertido en la piedra angular de estas negociaciones sobre la reducción de emisiones de gases contaminantes debido a las posiciones entre los países desarrollados. El texto del borrador sugiere "elevar el nivel de ambición en la reducción de emisiones" de gases contaminantes y propone que los países con vínculo jurídico con ese protocolo (37 países desarrollados) deberían "en 2020 reducir sus emisiones en un rango entre el 25 y el 40 por ciento en relación a los niveles de 1990".El protocolo establece un 5 por ciento de reducción hasta 2012 siempre en comparación con 1990. Fondo verde. Uno de los acuerdos logrados ayer fue la creación de un "Fondo Verde" que financie a los países en desarrollo, aunque resta decidir el origen de los fondos y la composición de su consejo. El fondo debe estar dotado con 100.000 millones de dólares anuales a partir de 2020. Las alternativas para cubrir esa cifra son varias. El "grupo de los 77", en el que está Argentina y otros países en desarrollo, piden que las naciones más ricas comprometan un porcentaje de su PBI para esta fin. Frente a la negativa de estos países, la ONU ha propuesto implementar un impuesto al transporte marítimo de mercancías y aéreo de personas. También se analiza un impuesto a las transacciones financieras internacionales y al juego Verificación. Otro acuerdo también trabado es un mecanismo transparente de medición, informe y verificación (MRV) para controlar las emisiones de los países. La fricción se da entre EE. UU. y China, las mayores economías del mundo. China señala que este instrumento puede afectar su soberanía. Deforestación. También se esperan definiciones en la reducción de emisiones por deforestación y degradación (REDD). Sobre este tema había expectativas antes de la cumbre aunque luego se fue desinflando producto de los desacuerdos que hay en los otros puntos. A pesar de cierto optimismo, las decisiones cruciales parece que se postergarán para la COP-17, en Durban, Sudáfrica.

