La cara más triste de la tragedia: las aves empetroladas
Los medios de los Estados Unidos muestran las desoladoras imágenes de la avifauna afectada por la marea negra en las costas de Florida.
Grand Isle (EE.UU.). Mientras la British Petroleum (BP) sigue buscando la manera de frenar la marea negra que contamina desde el 20 de abril último las aguas del Golfo de México, tras el hundimiento de una plataforma petrolera que causó la muerte a 11 operarios, la expresión de los ojos de las aves empetroladas conmueve desde las portadas de los principales diarios de los Estados Unidos o a través de los informes televisivos.
Las imágenes son difíciles de observar hasta para los profesionales. Gaviotas que graznan cubiertas en petróleo. Pelícanos marrones, por lo general aves majestuosas, con espesas gotas oscuras que caen de sus picos. Ojos grandes que permanecen abiertos entre las plumas empetroladas.
Las aves parecen congeladas en petróleo, un reflejo de lo que en verdad padecen.
Un pájaro empetrolado puede morir de frío o de calor, porque el crudo impide la acción de los aceites naturales que lo mantienen impermeable. Por lo tanto, su piel delicada se ve expuesta a temperaturas extremas. Aun en las aguas templadas del Golfo de México, un ave empetrolada puede morir de hipotermia, dijo Ken Rosenberg, director de ciencias de la conservación en el Laboratorio Cornell de Ornitología. También se puede ahogar, agregó.
Por otra parte, Melanie Driscoll, ambientalista de la Sociedad Nacional Audubon, dijo que algunas especies, sobre todo las que se refugian en los pantanos, como el rascón picudo, el gorrión costero y el pato tejano, "no saldrán en las fotos, porque morirán sin que nadie las vea", concluyó.
El presidente Barack Obama prometió ayer respaldar a los habitantes de la costa del Golfo de México "hasta que se hayan recuperado" de la catástrofe del derrame petrolero. Lo hizo a través de su habitual mensaje radial de los sábados.

