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Judiciales. Acoso laboral: se tramita en Córdoba un juicio por mobbing en Epec

La denunciante es una trabajadora con discapacidad que afirma haber sido objeto de burlas, exclusión laboral y falta de accesibilidad.

12 de noviembre de 2025, 15:22
Acoso laboral: se tramita en Córdoba un juicio por mobbing en Epec
Ivana Acosta cursa un juicio por violencia laboral contra Epec (Javier Ferreyra / La Voz)

Un juicio por presunta violencia laboral se desarrolla en el Tribunal de Gestión Asociada de Conciliación y Trabajo 1 de la ciudad de Córdoba entre una trabajadora con discapacidad y la empresa provincial de energía Epec.

Se trata de un caso que implicaría acoso laboral, o mobbing, y que inició su proceso legal con una demanda de Ivana de Lourdes Acosta (42) contra la compañía estatal de energía eléctrica y otras dos personas con las que se relacionaba en su trabajo.

La denunciante cursa una discapacidad motriz severa que le exige el uso de silla de ruedas motorizada y que afecta su habla.

Comenzó su relación laboral con Epec en 2015 y se desempeñaba como psicóloga dentro del Centro Preventivo de Salud Ocupacional (Cepso).

Desde entonces, manifiesta haber sufrido una “discriminación constante y sistemática” por parte del jefe de su área, y la indiferencia del gerente de Recursos Humanos ante sus advertencias.

En la demanda presentada en septiembre pasado, Acosta denuncia acoso laboral, discriminación por discapacidad y violencia de género.

Como acción positiva y medida de no repetición solicita que las dos personas denunciadas aprueben capacitaciones específicas y obligatorias, en cuestiones como trato respetuoso e igualitario hacia mujeres en el trabajo; derechos de las personas con discapacidad y prevención de la violencia laboral.

Por otro lado, aspira también a una indemnización integral por el daño moral padecido de casi $ 58 millones. El monto busca resarcir –argumenta su abogado– la magnitud del perjuicio infligido y con él adquirir un bien de carácter compensatorio relacionado con la naturaleza del daño sufrido: un vehículo adaptado para su traslado.

Para determinar la cifra, consideraron la suma de dos valores: el vehículo base ($ 14 millones) y la plataforma elevadora ($ 43 millones) de la silla de ruedas.

“El daño moral fue la pieza clave para armar el rompecabezas de nuestra demanda. Con base en ello, pensamos qué objeto o elemento de la vida cotidiana tendría el valor económico para compensar lo que sufrió Ivana”, explica a La Voz Sebastián Sandoval Junyent, abogado de la demandante.

Años de hostigamiento

Acosta relata que su hermana había fallecido poco tiempo antes de que ella ingresara a trabajar en la empresa y que, por ello, se encontraba en una situación vulnerable. “Darte cuenta que sos víctima es difícil, a mí me ayudó haber estado en tratamiento terapéutico”, confiesa.

En lo que describe como la “crónica de una demolición sistemática de la integridad, la salud, y espiritual”, la mujer detalla hechos que, según denuncia, tuvieron a su discapacidad como blanco de un “hostigamiento persistente”.

De acuerdo con su relato, sus compañeros ridiculizaban sus movimientos, sus gestos y su forma de hablar, sobre todo cuando ella no los veía. Cuando se acercó a su jefe para pedir apoyo, asegura que este desestimó sus palabras.

Ivana Acosta cursa un juicio por violencia laboral contra Epec (Javier Ferreyra / La Voz)
Ivana Acosta cursa un juicio por violencia laboral contra Epec (Javier Ferreyra / La Voz) (Javier Ferreyra)

Argumenta que la discriminación también incluyó dejar de invitarla a reuniones virtuales del trabajo y dejarla al margen de actividades laborales externas. Según cuenta, la empresa jamás gestionó un vehículo adaptado para que pudiera asistir a esos eventos.

Otro episodio que describe es que luego de autorizar verbalmente sus vacaciones en 2020 y después de haber abonado hospedaje y pasajes, se las cancelaron a último momento “bajo excusas administrativas endebles”.

Asimismo, relató que entre diciembre de 2021 y enero de 2022, al intentar regresar de una licencia, la “presionaron” para que trabajara, sin brindarle las claves de acceso a los sistemas.

Afirma que todo eso ocurría a la par de burlas y enfrentamientos con el coordinador del área.

Acosta asegura que denuncias posteriores en el Ministerio de Trabajo fueron desatendidas y, que pese a relatar el maltrato en Recursos Humanos de Epec, solo recibió “promesas vacías y palmaditas en la espalda, pero ninguna acción concreta”.

“Dijeron que no había suficientes indicadores para sancionar a mi jefe, así que decidí hacer la demanda por fuera. Esto no puede seguir pasando”, expresó Acosta.

Las respuestas

Epec rechazó la acción legal interpuesta por Acosta y respondió negando todos los hechos expuestos por “carecer de sustento fáctico” y “resultar contrarios con la verdad jurídica objetiva”

También sostuvo que el de Acosta es un relato “tendiente a dar cobertura y andamiaje a su infundada pretensión con el objeto de justificar situaciones de discriminación, mobbing y violencia inexistentes".

En la misma línea, se expresó el principal demandado como autor material de la violencia contra Acosta, quien negó categóricamente haber ejercido acoso laboral, hostigamiento, discriminación o violencia de género, ya sea física, verbal, psicológica o simbólica.

Ivana Acosta cursa un juicio por violencia laboral contra Epec (Javier Ferreyra / La Voz)
Ivana Acosta cursa un juicio por violencia laboral contra Epec (Javier Ferreyra / La Voz) (Javier Ferreyra)

El demandado también sostuvo la ausencia de una conducta ilícita, detallando una cronología de medidas de inclusión y apoyo brindadas a Acosta durante su empleo, como la ejecución de un protocolo de violencia.

En tanto, la otra persona demandada por no atender las denuncias de Acosta y no generar instancias necesarias para resolverlas también negó su falta de acción, argumentando que carece de responsabilidad civil al no cumplirse los presupuestos de antijuridicidad, daño, causalidad y factor de atribución en su contra.

Consultada por este medio, la empresa de energía eléctrica indicó que no se expresará respecto del proceso legal en curso y que esperará la resolución de la Justicia.

El caso está en manos de la jueza Valeria Del Valle Emmenecker.

“El tipo de juicio oral que estamos cursando es complejo y por eso es necesaria una mayor amplitud probatoria en beneficio de ambas partes. Ahora estamos recabando las pruebas y luego comenzará el juicio oral”, precisó Sandoval Junyent.

Mudada de área

Acosta hoy espera el juicio trabajando en otra área de Epec, a la que fue trasladada en 2024. Esto permite que ya no tenga contacto directo con los demandados.

Ivana Acosta cursa un juicio por violencia laboral contra Epec (Javier Ferreyra / La Voz)
Ivana Acosta cursa un juicio por violencia laboral contra Epec (Javier Ferreyra / La Voz) (Javier Ferreyra)

La jueza Emmenecker determinó que la empresa asegure un distanciamiento entre los puestos de trabajo no menor a 15 metros, así como la existencia de tabiques divisorios que impidan o restrinjan el contacto visual y auditivo de Acosta con estas personas.

Además, ordenó que la demandante tuviera un lugar de trabajo de fácil acceso, espacioso, adaptado a sus necesidades, y un baño cercano adaptado.