Temas del día:

Un ensayista en pantuflas

El nuevo libro de Fabián Casas reúne una serie de artículos que el autor de Boedo publicó en diferentes medios en los últimos años.

17 de octubre de 2013 a las 11:50 a. m.
Un ensayista en pantuflas

Junto con su producción ficcional, Fabián Casas despunta el vicio de la escritura con artículos periodísticos, textos autobiográficos o ensayos "bonsái" (para esgrimir un adjetivo que le pertenece) en los que se mete con tópicos que le llaman la atención, de alguna u otra manera, y lo empujan lo suficiente como para traducirlos en palabras. La supremacía Tolstoi y otros ensayos al tuntún recopila sus producciones más recientes dentro de esa zona espesa en la que conviven estas misceláneas, publicadas en diferentes medios gráficos o digitales en los últimos años, más un inédito que le da el título al libro.

Hay temas frecuentes en los ensayos de Casas, populares y calientes, como el fútbol, el rock o las mutaciones del peronismo en los últimos 10 años. Incluso cuando aborda otras cuestiones se tienta y utiliza expresiones prestadas de estos tres grandes temas. Por ejemplo, al hablar del escritor chileno Alejandro Zambra: “A diferencia de los hinchas de River, Zambra celebra el descenso”. O usa el recurso al revés, como cuando escribe sobre el Barcelona de Guardiola: “Gracias a la influencia de Cruyff y Michels, Guardiola no es un DT, es un curador de arte”.

Como una especie de alquimista embaucador y trasnochado, Casas transforma lo que toca en incertidumbre, en una prosa que deja un sabor agridulce. Como toda comedia existencialista, destila un humor raro, único, y en el camino deja algunas imágenes inolvidables. Una ida a la cancha de Vélez con su padre, hincha perro de San Lorenzo como él, se convierte en una aventura épica. Una crítica a la prensa amarilla por el tratamiento que le dedicó a la enfermedad de Spinetta se vuelve una batalla a favor de la belleza. Un feroz ataque a la adicción que generan las redes sociales, en manos del escritor de Boedo, es una reflexión acerca de la vida y los momentos felices que se fueron para siempre.

Casas es un escritor sentimental, pero lo es en un sentido melancólico, no romántico: no practica un deber ser de nada, su motivación surge de la propia perplejidad, como un revés de las cosas que se toma la molestia de dar vuelta. Por eso suena extraño calificar de "ensayos" a estos híbridos, porque lo que buscan revelar no es una verdad, sino más bien un estado, un instante de lucidez, así hable de un autor canónico o uno recién descubierto, de las biografías o de la versión domesticada de Charly García. Y brilla cuando se mete en cuestiones domésticas, en sus seres más cercanos, como un filósofo zen que cambia las ojotas por pantuflas: entre lo mejor de La supremacía Tolstoi... está la semblanza a su padrino o cuando habla de Ana, su hijita, y de Rita, su entrañable perra collie. O cuando hace referencia a su afición al karate y recuerda un consejo del Sensei Funakoshi, de quien toma una frase para abrir el libro, una máxima tan motivadora como extraña: "Idee en todo momento, idee siempre". En eso anda Casas hoy.

La supremacía Tolstoi y otros ensayos al tuntún

Fabián Casas

Emecé (2013)

230 páginas

$ 129