Planeta Villoro
El escritor y periodista mejicano reúne varios de sus cuentos y crónicas en "Espejo retrovisor".
"La vida se vive hacia delante pero se entiende hacia atrás", dice Kierkegaard citado por Juan Villoro, y ese es el motivo de que el título de este libro remita a ese pequeño objeto que en los automóviles permite ver el camino ya transitado en función del que resta. A más de 30 años de sus primeros textos, esta antología es una muestra representativa de la producción de un autor que ha incursionado en diversos géneros, desde la novela y el cuento hasta la crónica y el ensayo, pasando por la literatura infantil y el periodismo.
La selección está armada en dos partes: una de cuentos y otra de crónicas. La primera sigue un orden inverso a la cronología y contiene desde un texto de mediados de la década de 1980, de los primeros que escribió y que le da título al volumen, hasta dos de los últimos, aún no publicados en libro, “Confianza” y “Forward » Kioto”.
Villoro tiene un sello propio y se mueve con tranquilidad en diversos registros, incluso en un mismo relato, y con la virtud de que en la poca extensión que permite el género sus personajes suelen alcanzar la densidad necesaria como para continuar en la memoria del lector más allá del momento de la lectura.
Algunos cuentos tienen un tono melodramático y por momentos humorístico, como “Mariachi”, donde su personaje, cansado de su oficio, alcanza una nueva e imprevista fama cuando una serie de episodios inesperados lo llevan a intervenir en una película pornográfica que llena su vida de malentendidos. En “Coyote”, un grupo de amigos se interna en el desierto para consumir peyote y cumplir con cierta variante del “turismo espiritual”, pero uno de ellos pone una nota singular en el viaje. También encontramos la solemnidad y la mirada nostálgica en “Forward » Kioto”: un editor fotográfico decide instalarse en Japón con su esposa, y al poco tiempo comienzan a llegarle extraños mensajes por mail de un ahora distante y lejano amigo, lo que le permite comprobar la intensa influencia que ha tenido en su vida. Mientras que en “Corrección”, dos antiguos compañeros de un taller de escritura vuelven a encontrarse y confirman que el pasado y el presente de uno continúa soldado al del otro, a pesar de la distancia y del tiempo transcurridos.
Las crónicas, a su vez, no siguen un criterio especificado y recorren todos los temas que le interesan: la política mejicana y el zapatismo, el fútbol, el rock, los viajes. En “Los convidados de agosto” y “Un mundo muy raro” analiza la figura del Subcomandante Marcos y del EZLN a través de dos episodios emblemáticos: el viaje de un grupo de seis mil políticos en 1994 al foro de Aguascalientes en plena selva y la marcha pacífica del ejército zapatista por la ciudad de México en 2001 pidiendo que se cumplan los Acuerdos de San Andrés. Algunos de los otros textos son “Rushdie en Tequila”, que narra un viaje de este escritor por México; “Los quinces minutos de Andy Warhol” es una reseña del diario de este artista; y “Supongamos que no existen los Rolling Stones” es la crónica de una entrevista a Mick Jagger.
Estos 19 textos, reunidos con el criterio personal de la intensidad del recuerdo antes que el de la relectura (“No busqué los mejores textos, sino los más próximos a mi memoria”, anota), son una excelente puerta de entrada a un autor que hace años viene confirmando la solidez de su proyecto narrativo.
Espejo retrovisor
Juan Villoro
Seix Barral
306 páginas
$ 186

