Temas del día:

Leo Maslíah recorrió en Córdoba su original universo de poesía

El autor uruguayo participó del Festival Internacional de Poesía, ante un Cabildo repleto. Una noche llena de magia a través de la palabra.

13 de marzo de 2015 a las 02:06 p. m.
Leo Maslíah recorrió en Córdoba su original universo de poesía

La Real Academia Española dice que Poesía es la "manifestación de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra, en verso o en prosa". No es sólo una composición en verso, plasmada tal vez en un papel, repleta de estructuras y reglas semánticas o sintácticas.

Poesía es el amor, pero también la muerte; poesía es la canción; poesía es la gracia, las gracias, la risa, el juego. Y el absurdo también puede ser poesía, a través de las palabras, o atravesado por ellas, acribillado por la lengua mansa y tranquila de Leo Masliah, que a veces terminan simplemente porque se queda sin aire.

Maslíah pasó por el Festival Internacional de Poesía, que a esta altura de su cuarto año es un fenómeno extraordinario: como la noche del miércoles, el jueves se llenó el patio del Cabildo para escuchar distintas formas de poesía.

El autor uruguayo es un conductor de poesía a partir del ridículo, de la simpleza de sus enredos complejos, desmenuzados en pequeños argumentos que no conducen a ninguna parte en particular. O sí. Porque cuenta una historia como la de Noelia, reina de la vendimia en un pueblo sin vendimia; o explica por qué no ama en la exquisita Argumentos tendientes a una fundamentación de por qué te amo; o imagina e interpreta una Película ciega, a contramano de una película muda, con fragmentos virtuosos al piano y explicaciones bobas en los créditos del final.

La música es el arte de combinar los sonidos; la poesía es el arte de combinar las palabras; Maslíah es el artista que hace con todo aquello un revoltijo genial: puede resultar provocador cuando tararea y taradea sobre Mozart durante unos largos minutos; puede hacer reír a un niño cuando juega sus juegos de enredos, de personajes o de ideas de personajes; puede hipnotizar a todos con un espectáculo repleto de matices.

Maslíah es un experto en la materia, detrás de sus grandes bigotes canos, sentado frente al teclado, con las únicas herramientas que necesita: un micrófono para murmurar bien clarito, un piano para acompañar o para dejarlo a veces solo, y una carpeta azul en la que traslada sus mejores letras. Sus mejores gracias. Sus propias y particulares formas de la belleza.