Jorge Felippa: "El infierno va con vos"
En su novela “Trampas de la colmena”, Jorge Felippa parte de datos biográficos para hacer la crítica a una generación y una clase social que privilegia el interés individual.
Valentín Manso, profesor universitario de biología pronto a jubilarse, años atrás decidió alejarse del ruido urbano e instalarse con su esposa Celia en una localidad serrana. Alterna el trabajo con sus dos pequeñas obsesiones: la contabilidad de los accidentes automovilísticos y la obtención de agua para su vivienda. Sin embargo, una serie de episodios imprevistos desbaratan su modesto plan y lo llevan a revisar sus creencias y sus acciones.
En este marco general se desarrolla Trampas de la colmena (Ediciones del Boulevard), la nueva novela de Jorge Felippa que se presenta el próximo martes 5 de noviembre. "El disparador fue una suma de episodios que comenzaron a afectarme cuando viví en Mendiolaza, en medio de las sierras, entre 2003 y 2008. Como dice el chiste, en un barrio privado de asfalto, de luz, de agua, de gas; con un grupo de colonizadores tardíos, cada uno con intereses muy diferentes –comenta el autor–. Al principio trabajé con el concepto las 'herejías de la necesidad'; es decir, ¿hasta qué punto somos capaces de traspasar ciertos límites éticos para satisfacer nuestras necesidades? Mientras más se tiene, con más ahínco o ferocidad se lo defiende".
–¿Sabías desde un comienzo hacia dónde querías llevar la historia, o hubo marchas y contramarchas?
–Quería escribir una novela relativamente breve, incluso tracé una carta de navegación con determinados puertos adonde quería arribar. Por fortuna, la escritura me alejó cada vez más de esos faros y surgieron otros, algunos durante el proceso de escritura, y otros, absolutamente íntimos, que influyeron en la marcha. O sea que sí hubo replanteos. La primera versión era muy extensa y la guardé casi dos años sin leerla ni tocarla. En el medio sobrellevé dos duelos de índoles muy diferentes. Cuando pude retomar la escritura, el foco se concentró en la interioridad del protagonista. El “afuera” funcionó como un ingrediente más de su “programa de retiro”. Y al final, sí, resultó mi novela más breve.
La muerte de Margarita, su hermana, y el imperativo de hacerse cargo de su sobrina, Rosita, así como otras contingencias más domésticas y vecinales, trastornan no sólo la cotidianidad más urgente de Manso sino también sus planes futuros: las nuevas coyunturas le exigen decisiones que se empeña en postergar. Y los sucesos que se desencadenan dan cuenta no sólo de los conflictos íntimos del personaje, sino también de los de una clase y una generación.
“El protagonista vivió siempre ‘encerrado en un termo’, como muchos argentinos, sorprendidos de repente de las atrocidades de la dictadura militar. Y su víscera más sensible es el bolsillo. Uno los conoce y los escucha. Son moralistas, indignados, ecologistas, y dicen que no se meten en política, hasta que la política se mete con ellos”, señala Felippa sobre el modelo de persona que representa Manso. Y también señala que este es un dilema “aún irresuelto” y tiene que ver con el interrogante sobre “cómo congeniar la libertad individual con la equiparación de derechos de los que menos tienen”. “A lo largo de su vida, Manso eligió cuidar su quintita mientras a su alrededor el país era malvendido, desangrado, estafado. ¿Pudo abrir los ojos antes?”, se pregunta Felippa. Y responde: “Sí, pero no quiso o no supo. Solito construyó su trampa, y como él muchos siguen eligiendo ese camino. En esas actitudes, personalmente, percibo algo más que fracaso. En algún momento atisba esa contradicción y la resuelve a su manera”.
–Cuando la “colmena” se le viene encima confirma que su vida está por fuera incluso de aquellos a quienes considera sus seres más queridos.
–Cada uno de nosotros construye su propia colmena como un modo de preservación de algunos afectos, o de bienes más o menos tangibles. No veo nada malo en eso. Todos atravesamos esas encrucijadas de la familia versus el trabajo; la vocación versus la libertad económica; el desarrollo profesional versus la militancia social, y así hasta el infinito. En lo que no creo es en la salvación individual, y ahí están mis poemas y novelas para mostrarlo. Aunque te vayas a vivir al rincón más apartado, o te encierres rodeado de alarmas y mastines, el infierno va con vos. Soy un sobreviviente de la dictadura, del incendio del 2001, de la búsqueda de mi propio paraíso, y la novela parte de esos duelos.
–¿Qué relación establecerías entre esta novela y otros libros tuyos?
–Hay una continuidad temática con El que avisa no es traidor, porque en ambas el foco crítico está puesto en los comportamientos de esa clase media de la que formo parte. Lo novedoso es la incorporación consciente de elementos autobiográficos, y quizás por eso fue reescrita varias veces. A su vez, el lenguaje es cada vez más lacónico, y este quizás sea un efecto inesperado de volver a escribir poesía después de casi una década.
Trampas de la colmena
Jorge Felippa
Ediciones del Boulevard
2013
144 páginas
Presentación.
La novela se presentará el martes 5 de noviembre a las 19.30 en el Patio Mayor del Cabildo Histórico de Córdoba. (Independencia 30). Se referirá a la obra el escritor Sergio Gaiteri.
Jorge Felippa es narrador y poeta. Publicó las novelas
Quiero volver a casa
(2005, finalista en 2004 del Concurso Provincial de Novela Daniel Moyano),
(2007),
(2009, reescritura de su novela
El precio de la memoria
, primera mención del Concurso Luis de Tejeda de la Municipalidad de Córdoba en 1986). También publicó varios libros de poemas. Se ha desempeñado como periodista en varios medios y dicta talleres de escritura creativa y narrativa en diversas instituciones.

