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El Cacho

Miguel De Lorenzi es recordado por el dibujante y artista plástico Crist, amigo personal del diseñador.

25 de junio de 2015 a las 11:08 a. m.
Crist*
El Cacho

No lo puedo imaginar al Cacho De Lorenzi en una fotografía de 10 por 8 metros sobre el puente Santa Fe. Y menos candidato a gobernador o candidato a nada.

Tenía el perfil más bajo que un zócalo y una tonada más cordobesa que la jota. Sin embargo era una joya de la corona. Allá por la década de 1970, junto a un grupo de jóvenes diseñadores, dibujaron la imagen más inteligente de la historia de Córdoba sin Internet ni Photoshop, cuando se trabajaba con fotolitos, filmadoras Bolex Pailard de 16 milímetros y la legendaria Letraset. Junto a Luis Siquot, Víctor Viano, Lolo Amengual, De Pasquali y alguno que me quedó en el tintero, jerarquizaron el diseño gráfico, cuando los jóvenes sólo tenían la salida de la arquitectura si amaban dibujar con la regla T.

Siempre atento, informado, culto, con una revista Graphis bajo el brazo, un cigarrillo en los labios, llegaba a la agencia Exacta a encargar sus reproducciones en blanco y negro para armar sus ideas. "El Jetón" Bravo ya sabía lo que necesitaba, hablaba en cordobés ancestral sobre todas las tendencias de la gráfica. No me acuerdo cómo pronunciaba, pero nombraba todas las revistas alemanas que se conseguían por la época. Los afiches más originales y mejor impresos eran de su cocina, cuando en Córdoba lograr una buena impresión era imposible. Como Gardel, diseñaba cada día mejor y cantaba contra tres imprentas.

Con un andar tranquilo, registraba todo lo que la ciudad le brindaba en estado puro como materia prima para sus creaciones. Era un exquisito. Dibujaba, fotografiaba, pintaba, diagramaba, era un artista. Por todos los lugares donde pasó sólo dejó amigos y en el papel su impronta personal. Ha quedado como un referente muy alto para los nativos digitales.

* Dibujante y artista plástico. En sus comienzos participó en la revista Hortensia del “Negro” Cognini. Publica en Clarín desde 1973. Gran Premio del World Press Cartoon 2005.