Dibujame otro mundo
Mañana inaugura la muestra de Nico Bertona en el Howard Johnson La Cañada. Son dibujos hechos con Paint, sublimados sobre tela.
Desde el miércoles 28 de septiembre a las 19.30 hs en el Art hall del Hotel Howard Johnson La Cañada se podrá apreciar la exposición de dibujo digital sublimado sobre tela como soporte real, del artista cordobés Nicolás Bertona. Su obra gestada en el campo tecnológico, rompe el soporte digital y se plasma en uno mas convencional, aprovechando los avances tecnológicos en el área de la impresión y la capacidad del ser humano para el progreso. Pero no por eso, sus trabajos pierden la posibilidad de trasmitir sentimientos, belleza, sensibilidad y dramatismo existencial.
El escritor Federico Falco escribió este texto para difundir la muestra: "Meterse en el mundo de Nico Bertona es meterse en un lugar extraño y tierno y misterioso y simpático y, al mismo tiempo, un poco (o bastante) aterrador. Como uno de esos magos de verdad, que dejan descansar sus actos más en el milagro que en el truco, Bertona no duda en permitir que las líneas crezcan frente a los ojos de sus espectadores. Se empecina en las herramientas simples, en un programa ya obsoleto, seguro de que lo mínimo es suficiente.
Agregar más, sería pura pirotecnia. Y, sobre todo, no hace falta.Entonces, sin que uno advierta muy bien cómo, lo informe se transforma en algo, ese algo se define, se mueve, entendemos que desde el principio las pupilas de Bertona veían lo que ya estaba allí y que para nosotros era imposible de detectar.Podría ser un excelente escritor de novelas policíacas, Bertona, porque juega limpio. Deja todas las pistas a nuestra completa consideración y, sin embargo, hasta el final, no podemos resolver el misterio. Lo que emerge entonces no es un asesino, sino una historia, un mundo completo.El imaginario de Bertona entrevera las aventuras de Dorothy y el mago de Oz con recién descongelados mamuts u oxidados Walkers salidos de la Guerras de las Galaxia, Quijotes en su pura derrota que cambian caballos por lobos, Pinochos que vienen con instrucciones para armar, meras tablas de madera que sueñan con el hacha y ansían ser muñecoÉl elige retratar el momento justo en el que es posible suponer el pasado y entrever el desastre que se avecina. Hay personajes que se repiten: bastan dos vistazos para que nos ganen el corazón. En serie, las imágenes denotan la recurrencia y, sumando perspectivas diferentes, podemos acceder –o imaginar- la novela que se esconde detrás.El gran gigante de piernas endebles corre en la oscuridad hacia un puente derruido. Sólo lo ilumina una antorcha tan mínima como enternecedora. Antes, después, en algún momento, el gigante se hizo amigo de una niña a la que acompañó a presenciar cómo un huracán levantaba una casa por los aires. Los dos contemplaron la destrucción con ojos sabios y tranquilos. Antes, después, compartirán una poción mágica, el gigante atravesado de flechas, la brutalidad de un hachazo evidente. Y en nosotros, la preocupación por querer saber más, por querer adivinar qué pasó con esos personajes que ya amamos. Ahí, con sabiduría, Bertona nos silencia las respuestas, nos abandona a nuestra propia imaginación. Porque las fantasías de Bertona son generosas: nos transportan a un mundo que él mismo creó y que está dispuesto a compartir con nosotros, pero al mismo tiempo, nos llenan de curiosidad para que seamos nosotros, ahora, quienes nos dediquemos a explorar".
Para conocer más sobre Nico y su obra, podés visitar su blog.

