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África escrita

Siete escritores españoles visitaron el continente más pobre del mundo y recogieron sus experiencias en un libro.

21 de noviembre de 2011 a las 10:57 a. m.
África escrita

Siete importantes escritores españoles. Siete países africanos. Siete experiencias distintas y un libro como resultado. El continente africano como inspiración, protagonista y escenario del trabajo de un grupo de creadores españoles en el continente vecino. Participan en el proyecto Juan Bonilla, Olvido García Valdés, Luis Goytisolo, Manuel Gutiérrez Aragón, Ignacio Martínez de Pisón, Eduardo Mendoza y Clara Sánchez. África.es Siete escritores españoles en África representa el segundo eslabón de un proyecto de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) que lleva el nombre de África.es. La primera entrega fue África.es. 7 miradas africanas sobre España, exposición que se presentó en el Círculo de Bellas Artes de Madrid el pasado mes de febrero, y que actualmente tiene dos itinerancias: una en España y otra en diversos países africanos. En dicha actividad se muestran las fotografías de siete creadores del continente que, habiendo pasado una temporada en diferentes ciudades españolas, nos ofrecen su visión particular de nuestros escenarios urbanos cotidianos. África.es es un proyecto de ida y vuelta, y si la ida la representaban los fotógrafos con su viaje a España, la vuelta es precisamente esta publicación, en la que siete escritores españoles de nuestro panorama literario actual, han pasado un periodo en siete países respectivos del África subsahariana, empapándose de su cultura e identidad, y gozando posteriormente de una libertad creadora total, para transmitirnos sus experiencias del viaje en un libro con introducción de Javier Reverte y Boubacar Boris Diop. Juan Bonilla (Senegal), Olvido García Valdés (Mozambique), Luis Goytisolo (Etiopía), Manuel Gutiérrez Aragón (Guinea Ecuatorial), Eduardo Mendoza (Uganda) y Clara Sánchez (Kenia)... El destino asignado a cada escritor y la organización de cada uno de los viajes se han hecho de una forma absolutamente independiente. De este modo, se han reflejado las distintas visiones y las diferentes formas de viaje de cada uno de ellos, enfatizando la idea de que cada viajero es un mundo. El libro muestra los cambios experimentados por cada uno de los autores durante las diferentes fases de esta aventura: las ideas previas que cada uno tenía, la preparación antes del embarque, la experiencia propia de la estancia en unos escenarios al principio desconocidos pero que, a medida que pasaban las jornadas, se iban haciendo más 'familiares' y, por último, la asimilación de nuevas experiencias tiempo después del regreso. El objetivo de este segundo capítulo de África.es es también doble: dar a conocer la realidad africana a través de nuestros escritores y mostrar de nuevo el trabajo de fotógrafos locales, pues cada obra literaria se ilustra con fotografías tomadas por artistas de cada país que acompañaron a los autores durante los viajes, reforzando, con la fuerza visual de la imagen, la aventura experimentada. El proyecto África.es está englobado dentro del programa Arte inVisible, que desarrolla la AECID como apoyo integral a las artes visuales en África, impulsando el arte africano en citas internacionales de arte contemporáneo e incentivando la relación y el conocimiento de galerías, museos y agentes culturales con los propios artistas.

Leé algunos fragmentos del libro:

Juan Bonilla - Senegal[… ] « A los europeos os mata el tiempo y los africanos matamos al tiempo », me dijo el doctor Noumbissi, un profesor camerunés de literatura española, cuando le conté mi primera impresión de Dakar.[…] La playa en la que más se mueve la gente en Dakar es la que queda frente a la Universidad: es la playa del deporte, al   menos en apariencia […] es la playa del comercio sexual: los chicos, las chicas, van a trabajarse el cuerpo no tanto por trabajárselo sino para lucirlo ante los muchos automovilistas que, mira por dónde, se dan cuenta al alcanzar esa playa de que se han equivocado de camino, y tienen que parar un momento y elegir a alguien a quien preguntarle cómo se llega adónde va, si es que va a algún sitio, y ya que le pregunta, en vez de atender a las indicaciones, propone una invitación: por qué no te subes al coche y me llevas. Eso dice mi amigo, pero no sé si darle crédito. Al atardecer la playa se llena de músculos y excelentes figuras, se han habilitado gimnasios en plena playa, y los estudiantes que viven ahí mismo, en las residencias cercanas a las facultades, salen a quemar calorías o sencillamente a moverse. […]Luis Goytisolo - EtiopíaPara el visitante, Etiopía supone un viaje en el tiempo, un viaje al pasado, a los primeros siglos de nuestra era; eso ya lo percibí en mi primer contacto con determinados aspectos del país, hará unos doce años. Pero también —y eso se percibe mejor en una segunda visita— verse sumido en un presente que, más que transcurrir, parece dilatarse como una inmensa burbuja. […][…] En un mundo cada vez más idéntico se vaya donde se vaya, porque el fenómeno turístico lo convierte todo en más de lo mismo, Etiopía es la excepción. Y los problemas derivados de la pobreza unidos a los del desarrollo ya iniciado suponen un peaje que el visitante, determinado visitante, paga con gusto. El atractivo de Etiopía no reside, sin embargo, en su pasado histórico, perfectamente perceptible en el presente, o en la espectacularidad de su geografía, sus montes, sus desfiladeros a modo de grietas en la corteza terrestre, la fertilidad de una tierra de naturaleza volcánica; todo eso cuenta, pero más aún el factor humano, la gente. Un físico esbelto, de rasgos regulares y porte elegante, unido a un modo de ser por lo general abierto, animoso, bienintencionado. Sorprende a veces ver salir de entre una aglomeración de barracas a una joven risueña, impecablemente vestida, como si se encontrara en un barrio céntrico de cualquier ciudad de Occidente. […]