Resuelven el misterio de las rocas que se mueven solas en el "Valle de la Muerte"
Les instalaron GPS y las monitorearon con una estación meteorológica sofisticada. Ya se sabe por qué se deslizan. Video.
El misterio de las rocas "que se mueven solas" en el Valle de la Muerte, California (Estados Unidos), quedó resuelto luego de que un equipo de científicos las filmara y las monitoreara mediante GPS y una sofisticada estación meteorológica.
Los científicos descubrieron que el fenoméno se produce a partir de una combinación de distintos factores:
1) El lago se llena de agua, a una profundidad suficiente como para que durante las noches frías de invierno se forme hielo flotante. Pero no a tanta profundidad, porque en ese caso las rocas quedrían bloqueadas.
2) Cuando baja la temperatura por la noche, el lago forma láminas delgadas de hielo que se mueven por la superficie.
3) Con el sol, el hielo se derrite y se rompe en grandes paneles que el viento impulsa, empujando las rocas, dejando rastros en el barro.
[video:https://www.youtube.com/watch?v=UCiBhmwAkGk]
La investigación comenzó en 2011. En diciembre de 2013, cuando los científicos llegaron a Valle de la Muerte, observaron que la playa estaba cubierta con un estanque de agua de siete centímetros de profundidad. Poco después, las rocas comenzaron a deslizarse.
"El 21 de diciembre de 2013, tuvo ligar la ruptura de hielo alrededor del mediodía, oímos estallidos y crujidos procedentes de toda la superficie del estanque helado y pensamos: ¡es esto!", explicó uno de los científicos, Richard Norris.

El descubrimiento fue publicado en la revista científica Plos One. Uno de los autores del trabajo, Ralph Lorenz , de la Scripps Institution of Oceanography en la Universidad de California, dijo que el suyo sería el trabajo "más aburrido del mundo" y que iban a tener que esperar muchos años para llegar a entender lo que pasaba. Pero no necesitaron esperar tanto tiempo, sólo un par de años.
Los científicos instalaron una estación meteorológica de alta resolución para medir las ráfagas a intervalos de un segundo y montando GPS en algunas de ellas.
"El movimiento es increíblemente lento", dijo el científico James Norris, primo del otro Norris.

Las rocas se movieron sólo unos entre 2 y 6 metros por minuto, según la investigación.
"Rocas individuales se mantuvieron en movimiento desde unos pocos segundos hasta 16 minutos. En un caso, los investigadores observaron rocas que viajaron más de 60 metros antes de detenerse y algunas que fueron desplazándose por etapas, moviéndose varias veces antes de llegar a su lugar de descanso final", resumen los hallazgos de la investigación en la agencia Europa Press.


