Argentina en el barómetro del talento
Según un estudio, el país se sitúa en quinto lugar en la región. Brasil y Chile, arriba.
En los últimos años, los cambios en el mercado de empleo hicieron que la gestión del talento (es decir, la administración del personal como capital más importante de la firma) ganara protagonismo en la agenda empresaria. Sin embargo, considerado de manera integral, el talento es en rigor una cuestión de Estado, una variable "macro" (Mirá la tabla). En esa línea, el Centro de Investigación Rhuo (del IAE Business School) desarrolló el Barómetro Latinoamericano de Talento 2012, un estudio que investiga el panorama regional en la generación de talento y que en su segunda edición analiza distintas variables (demografía, sistemas educativos, apertura económica y atracción de la inversión, entorno político y calidad institucional, entorno económico y bienestar humano, y entorno laboral). A partir de una visión tridimensional del talento, se evalúan tres clases de variables explicativas: las que cuantifican el potencial del país para generar talento, las que explican el potencial para permitir su desarrollo y las que cuantifican el potencial para retenerlo en la región o atraerlo desde afuera. Según la investigación, los países en los que las tres dimensiones del talento son aprovechadas en mayor potencial son Brasil (con un puntaje de 64) y Chile (60,5). "A Brasil lo favorece su posición destacada como líder regional que apuesta por la innovación, las personas y el conocimiento, y estar a la cabeza en inversión extranjera", explica Andrés Hatum, profesor del IAE Business School y titular del Centro de Investigaciones Rhuo Talento y Management en Latinoamérica, responsable del estudio. Chile muestra un desempeño favorable en varias áreas y condición de líder regional en apertura económica, entorno laboral y calidad institucional. Le siguen en el ranking México (56,1) y Uruguay (54,3). Con 52,8, Argentina mantiene el quinto lugar en la generación de talento en la región, aunque la diferencia con los países que le siguen se acortó respecto a 2010 (cedió posiciones en áreas como desarrollo económico y apertura comercial). "Es una alarma a tener en cuenta como país y a nivel empresa, por dos factores: primero, el avance de países como Colombia y Brasil en crecimiento y desarrollo; segundo, hay que ser autocríticos y entender que hay un deterioro progresivo en algunas variables. Si bien Argentina tiene una fuerte tradición educativa (más allá de que la calidad haya sido afectada en el tiempo) el talento, para ser desarrollado y para que las empresas quieran invertir en él, requiere marcos de estabilidad", dice Hatum.En la compulsa entre la fortaleza de nuestro país en las dimensiones educativas y científicas y las debilidades por sus vaivenes políticos y económicos, el especialista explica que pesan más los atributos focalizados en educación, ciencia y producción científica. "Argentina conserva la quinta posición en la región porque sigue siendo fuerte en esos temas, y porque en los últimos años las políticas gubernamentales incentivaron la repatriación de científicos. El Conicet ha crecido mucho y está generando políticas científicas con visión de mediano a largo alcance, lo que fue reconocido por The Economist el año pasado", apunta. Como materia pendiente, al país le falta una visión más de largo plazo en educación. "Por ejemplo, Brasil está apostando al programa Ciencias sin Fronteras con una inversión de 1.650 millones de dólares, y envía miles de estudiantes y graduados al exterior a capacitarse en temas claves para su economía. Ese es el próximo paso que deberíamos dar", remarca Hatum. Desafíos del talento . Si bien la escasez de talento en las empresas y organizaciones es una cuestión transversal a todos los países, se manifiesta con matices en la región, según los perfiles productivos y económicos de cada país. "Por ejemplo, Chile tiene muchos problemas para encontrar gente en el sector minero, en el que hay un foco de inversión muy grande; pero Argentina, con una matriz más diversa, también tiene actividades en las que falta talento. El impulso al tema energético que se viene va a encontrar al país con escasez en carreras técnicas" pronostica Hatum. En el caso de Colombia y Perú, el crecimiento que han tenido en estos años ha puesto en evidencia la escasez de directivos para gestionar ese proceso. Así, el especialista augura que las escuelas de negocios florecerán en los países que necesitan satisfacer esa demanda. "Brasil tiene amplios desafíos en todos los niveles educativos. Si bien cuenta con una élite directiva importante, está trabajando para impulsar la educación de base y permitir que las próximas generaciones accedan a estudios superiores", destaca. En Argentina, hay necesidad de reimpulsar políticas educativas de largo plazo que revitalicen las escuelas técnicas y de especialidad (agrícolas, por ejemplo), además de mejorar la calidad de la escuela media. "Las carreras técnicas, que los ´90 se descuidaron, tienen que ser revitalizadas", concluye. El papel de las empresas. Aunque el Barómetro analiza variables macro vinculadas a políticas estatales sin responder respecto a qué pueden hacer las empresas para generar talento, lo cierto es que éstas pueden favorecerlo en articulación con esas condiciones. "Por ejemplo, una corporación puede definir invertir en una universidad en un país u otro, dependiendo de si ese país genera talento o de su estabilidad. En Argentina, las tecnologías de la información se han beneficiado por la capacidad de generar talento sectorial y las inversiones para prestar servicios a nivel internacional" ejemplifica Hatum. A nivel micro, cada empresa tiene distintas culturas y formas de gestionar el talento. "Syngenta, por ejemplo, se destaca por descubrir talento a lo largo de toda la organización, no solamente en el grupo de altos potenciales, mientras que L'Oréal se impone por su buen manejo de la generación Y, al permitir, a partir de sus planes de rotación, que los jóvenes conozcan y trabajen en distintos productos, permaneciendo más tiempo en la empresa y facilitando a los directivos la detección de talento y potencial a futuro", ilustra el especialista.
5ª posición. Ocupa Argentina en el ranking, con índices relativamente altos en educación y ciencia. En ese desempeño, es clave el impulso a la ciencia básica en los últimos 10 años: en 2003, el país invertía 0,41 por ciento de su producto interno bruto (PIB) en ciencia; en 2011, trepó al 0,64 por ciento. Además, desde 2004, más de 900 científicos volvieron al país con mejores condiciones, lo que favoreció la investigación y desarrollo.
Que se evalúa
Aspectos. En el Barómetro, los países son evaluados a partir de seis áreas propulsoras:
Demografía (tamaño y tasa de población económicamente activa).
Sistemas educativos (eficiencia, acceso y calidad).
Apertura económica y de atracción de inversión extranjera directa (apertura comercial e inversión extranjera directa hacia la región).
Entorno político y de calidad de las instituciones (marco institucional y de libertades ciudadanas).
Entorno económico y de bienestar humano (PBI per cápita, costo de vida, entre otros).
Entorno laboral (regulaciones y sistemas laborales de cada país, con el objeto de evaluar si las condiciones del entorno son facilitadoras o no de la creación y desarrollo del talento).

