Una mezcla fluida
Para optimizar. Repasamos los productos más utilizados para mejorar las condiciones del hormigón. Principales características, aplicaciones y ventajas. Diferencias respecto de las adiciones.
El avance de conocimientos en la industria química se ve reflejado en muchas aplicaciones. Entre las beneficiadas se ubica la construcción, una de las disciplinas que mayores aportes recibió. En ese desarrollo se encuentran los aditivos, que se incorporaron en forma gradual (principalmente en la elaboración de los hormigones y mezclas).
Con diferentes objetivos, actualmente se aplican diversos productos que cumplen determinadas funciones con el fin de mejorar el rendimiento, logrando optimizar las propiedades físicas y mecánicas dentro de lo que conocemos como hormigón elaborado.
Gracias a la aplicación de estos aditivos se puede trabajar mejor la mezcla fresca: mejorando el colado, se aumentan las resistencias iniciales y finales. También permiten habilitar más rápidamente las estructuras de hormigón armado y, además, obtener un producto impermeable.
Estas mezclas no aportan volumen y se aplican disueltas en partes muy pequeñas (dosis), para llegar a una buena difusión sobre el material, por lo que es muy importante que dicha aplicación la realice personal especializado y siempre verificado por sistemas de calidad, según se recomienda.
Tipos más difundidos
Los más conocidos se refieren a las consecuencias que produce sobre el hormigón, y con efectos simples: pueden ser retardadores de fraguado, acelerantes de fraguado, acelerantes de endurecimiento, fluidificante, superfluidificantes e incorporadores de aire.
• El retardador de fraguado. Prolonga el período de estado fresco del hormigón en unas 72 horas. Se utiliza para los casos en que se desea evitar juntas de trabajo entre dos hormigonadas sucesivas, o bien cuando el clima es muy cálido y se debe demorar en algunas horas el secado. Si la dosis colocada es excesiva puede producir alteraciones, e inclusive inhibirlo en forma total.
• Acelerante de fraguado. Si bien no tiene mayor difusión en nuestro medio, se lo aplica en obras subterráneas o para obturar pérdidas de agua. Su acción permite acelerar la reacción de hidratación de los aglomerantes. Los más conocidos son sales y cloruro de calcio. La desventaja principal es la acción perjudicial que pueden producir sobre las armaduras.
• Los acelerantes de endurecimiento. A diferencia de los anteriores, actúan sobre las propiedades del hormigón endurecido y en el proceso de ganancia de resistencia. Su objetivo es brindar mayor resistencia a corto plazo.
• Fluidificantes. También llamados plastificantes, corresponden a una nueva generación de aditivos que actúan en forma rápida sobre la mezcla, con acciones físico-químicas que producen una disminución de la viscosidad y, consecuentemente, una mayor fluidez del producto. Durante el fraguado se produce también un aumento de las propiedades, ya que las partículas de cemento se hidratan más rápidamente.
• Los superfuidificantes poseen un efecto que desciende en forma rápida con el tiempo y se agrega en etapas, una vez realizado el primer mezclado de los componentes. Se utilizan para hormigones con consistencia base de grado seco o plástico.
• Los incorporadores de aire. Agregan aire al hormigón a través de pequeñas burbujas en la masa fresca. Con ellos se obtiene mayor fluidez, reducción de la exudación y disminución de la segregación. En el hormigón endurecido se logra una mejor resistencia al congelamiento y mejor impermeabilidad.
Diferencias sustanciales
Es necesario destacar la diferencia entre lo que se conoce como aditivos y adiciones. Si bien en una primera lectura pueden parecer semejantes, las adiciones son materiales pulverulentos finamente divididos, que tienen propiedades hidráulicas y se agregan para modificar algunas de sus propiedades. En el uso práctico existen varias distinciones entre aditivos químicos y adiciones.
• Los aditivos vienen en estado líquido y su manipuleo mecánico se realiza con facilidad; en cambio, las adiciones son pulverulentas y de difícil manejo.
• El volumen de aditivo que se agrega al hormigón es despreciable. Es por ello que las adiciones siempre se deben considerar en el cálculo de dosificación.
• La acción química sobre el pastón es muy distinta. Para los aditivos químicos es siempre activa, y su efecto se evidencia en forma inmediata. En cambio, en las adiciones puede ser activa o no. En caso de ser activa resulta, por lo general, lenta y recién puede observarse su efecto a edades de 60, 90 o más días; por ello, en estos casos es aconsejable prolongar el tiempo de curado del hormigón.
Es conveniente para cada uso un ensayo previo ya que la acción de los aditivos se ve afectada por los otros materiales que componen el hormigón (cementos, agregados) y por la interacción de otro aditivo aplicado al mismo compuesto.
El uso de aditivos debe hacerse conociendo, en primera instancia, el requerimiento, y de esta manera poder definir adecuadamente el producto a emplear.
También es muy importante conocer perfectamente las características de cada elemento a utilizar, para obtener los resultados esperados y justificar el costo.
Norma de calidad
La norma Iram 1663 define y clasifica los distintos tipos de aditivos: incorporador de aire, fluidificante, retardador de fraguado y acelerador de fraguado. Dicha norma contempla, además, que los aditivos básicos se pueden utilizar en forma separada o también combinarlos de las siguientes maneras:
· El fluidificante con incorporador de aire, o retardador de fraguado, o acelerador de fraguado, o bien, con acelerador de resistencia inicial.
· Además, el texto reglamentario deja en libertad a los productores de aditivos para usar las combinaciones químicas que ellos estimen como las más convenientes, pero imponiéndole ciertos requisitos físicos y químicos a cumplir.
· Los físicos se refieren al agua, tiempo de fraguado, aire incorporado, resistencias, durabilidad, contracción por secado y exudación. Los químicos atañen a la presencia de cloruro, diferencias en el pH, residuos por secado y densidades a 20 grados centígrados.
Ventajas de los aditivos
Entre las diferentes ventajas, un aditivo permite:
• Mayores resistencias.
• Mejor adherencia, expansión térmica y fluencia lenta.
• Mayor durabilidad e impermeabilidad.
• Menor exudación y segregación.
• Reduce costos de moldes y tiempo de obra.
• Facilita las tareas, reduciendo tiempos de ejecución
Menor segregación, exudación y contracción por secado.
• Economía, ahorro en mano de obra.
Costos
$ 45. Aditivo acelerante de resistencia x 5kg.
$ 50. Cuestan los retardadores de fraguado x 5 litros.
$ 450. Aditivo acelerante de fraguado sin cloruro balde de 25 kg.
$ 80. Superfluidificantes de 5 litros. También en 20 y 200 litros.

