La decoración con fotos
Un buen recurso para crear ambientes personalizados.
En el mundo de la fotografía, las tendencias son muy claras. Muchos se acercan a la práctica, sacan fotos, las guardan en la PC o las dejan en la cámara y, cada vez más, las comparten en las redes sociales. Pero, un poco por los costos, otro tanto por haber abandonado el revelado, en los últimos años se vuelcan menos al soporte papel.
Sin embargo, muchas de esas imágenes capturadas pueden aportar un estilo propio para el hogar. Decorar espacios o salas con las propias fotografías es una idea que permite no sólo revivir momentos determinados, sino también darle un toque diferente y personal a la vivienda.
Eventos sociales, nacimientos o paisajes pueden ser parte de esta forma de decorar, que no es nada complicada; basta con seguir algunos sencillos pasos que recomiendan los interioristas.
- La elección. Siempre debe seguirse el criterio o gusto personal.
- Seleccionar un color determinado. Blanco y negro se adaptan bien a los ambientes minimalistas y sobrios. Las de color se asocian a salas más juveniles, y las sepia logran un aire retro.
Dónde y cómo ubicarlas
- Los pasillos suelen ser zonas que siempre resultan incómodas para la decoración. Un buen grupo de fotografías sobre un mismo tema son una buena solución.
- Sobre muebles complementarios, o en aquellos con puertas de vidrio.
- Sobre la pared, con marcos o bastidores. No obstante, si la idea es no gastar demasiado en marcos, pueden colgarse en tanzas y sostenidas con pinzas apropiadas que se venden en casas de decoración.
- Repisas exclusivas para fotos. Un detalle que cambiará el aspecto a toda una sala.
- No se debe perder de vista iluminación, secuencia y tema.
- En cuanto a las formas, hay varias posibles. Sólo es importante seguir un eje central y disponerlas en función a él. Pueden combinarse fotos con marco y sin él, siguiendo un orden geométrico, o dando un marco alrededor de apliques.

