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El color y la iluminación

Cada pared, el suelo y el techo refractan la luz de formas diferentes. Conocer esta información nos permitirá, por ejemplo, utilizar colores más claros en las zonas de mayor refracción si deseamos intensificar la luz, o bien animarnos al color intenso en paredes donde la refracción no altera la luminosidad.

19 de junio de 2016 a las 12:10 a. m.
El color y la iluminación

El esquema de luz natural en el diseño de interiores es tema casi excluyente del proyecto y su ejecución; excepto por algunas pequeñas reformas de obra, no se podrá modificar esa condición estructural.

No obstante, bajo determinadas situaciones, hay una serie de recursos a los que echar mano y que permiten trabajar la luz natural existente en busca de un mejor aprovechamiento. Uno de esos recursos es el color, principal aliado de la iluminación. Se sabe que los colores claros absorben menos luz y entonces la reflejan más en el ambiente; en cambio, los oscuros absorben mayor cantidad de luz, reflejando menos en el ambiente.

Cada pared, el suelo y el techo refractan la luz de formas diferentes. Conocer esta información nos permitirá, por ejemplo, utilizar colores más claros en las zonas de mayor refracción si deseamos intensificar la luz, o bien animarnos al color intenso en paredes donde la refracción no altera la luminosidad.

Las paredes laterales a la abertura representan el área de mayor refracción. Le siguen el techo, la pared enfrentada a la abertura, el suelo y la pared donde está la abertura. Esta última es la que menos luz refleja y, por lo tanto, la que puede pintarse de color intenso sin perder la luminosidad ambiente. En resumen, para aportar mayor luminosidad conviene pintar en tonos claros las paredes laterales a la abertura y el techo.

Ganar luminosidad

Datos para tener en cuenta.

  • Los colores blancos y amarillos son elecciones seguras para ganar luminosidad. Los colores suaves, claros o pasteles siempre aportan claridad y sensación de amplitud.
  • Las molduras de techo y cornisas en colores claros, los techos blancos o pintados en un color más claro que el de las paredes, producen que el espacio se eleve visualmente.
  • Pintar las ventanas del mismo color que las paredes permite un mayor protagonismo al exterior, logrando así un efecto de mayor luminosidad en las habitaciones.
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