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Argentina quiere seguir atada al crecimiento de Brasil

Los comicios de hoy para suceder a Lula no parecen deparar grandes cambios en materia de crecimiento, la variable que más importa a la Argentina. La gran duda es qué hará Brasil con su tipo de cambio.

31 de octubre de 2010 a las 12:02 a. m.
Argentina quiere seguir atada al crecimiento de Brasil

La sucesión del gobierno de Luis Inácio "Lula" da Silva al frente de Brasil, que se dirime hoy en las urnas del vecino país, despierta fuerte interés, pero no demasiada preocupación en Argentina. Las posibilidades están más inclinadas hacia la candidata oficialista del Partido de los Trabajadores (PT), Dilma Rousseff, que hacia el aspirante del Partido de la Social Democracia (PSDB), José Serra.De todos modos, sea uno u otro, desde la perspectiva argentina no hay grandes cambios en el horizonte. Por aquí, lo que más interesa son dos cosas: si Brasil va a seguir creciendo, y cuál será el valor del real. Una cuestión "real". Sobre la primera cuestión, las proyecciones son que la tendencia de crecimiento se mantenga, aún a un ritmo más moderado que el 7,5 o 7,6 por ciento previsto para 2010. En el tipo de cambio, están los mayores interrogantes. El real está hoy cercano a 1,70 por dólar, con una fuerte apreciación respecto al pico de 2,30 reales por dólar que tocó luego de la crisis de 2008, aunque antes había llegado (con otro escenario, por cierto) a 1,60. "El real ya se revaluó demasiado, alguna corrección va a tener que hacer", opina Gustavo Scarpetta, docente de comercio exterior de la Universidad Nacional de Córdoba y la Católica de Córdoba. "Si se revalúa 20 por ciento, sería muy competitivo para ellos y un golpe para nosotros, como en 1999", dice.De todos modos, en principio, no parece que se vaya a eso por ahora. "Con el fuerte ingreso de capitales que tienen los emergentes, entre ellos, Brasil, hoy la gran discusión no es devaluar sino estabilizar el real en 1,70 reales por dólar", opina Jorge Vasconcelos, economista del Ieral de la Fundación Mediterránea. "Brasil sólo puede frenar la apreciación cambiaria y estabilizarla, sobre todo teniendo en cuenta su política de metas de inflación", coincide Dante Sica, titular de Abeceb.com"Aunque no devalúe, si Brasil sólo logra frenar la apreciación, con una inflación de cinco por ciento allá y de 25 por ciento acá, a la Argentina le plantea enormes desafíos en la competitividad y la política cambiaria", advierte Vasconcelos. "Lo que nos tiene que tener más atentos, es que se produzca la tan comentada 'guerra de divisas' porque, de alguna forma, nos va a impactar", considera Scarpetta. Grandes socios. El nivel del tipo de cambio brasileño no es un tema menor para Argentina porque el socio mayoritario del Mercosur es, a la vez, uno de los principales destinos de las exportaciones locales y la explicación de parte del impulso que tuvo el país tras la crisis de 2008 y 2009. De hecho, las exportaciones argentinas aumentarán en 2010 alrededor de 10 mil millones de dólares, de las cuales un 40 por ciento está explicado por el incremento de las ventas a Brasil. Pero esto no es todo. Mientras Argentina vende materias primas a China y al resto del mundo, las manufacturas industriales tienen, como principal destino a Brasil y a la región. "Córdoba vende commodities a los asiáticos y el restos de los bienes manufacturados a Brasil. Para el sector automotriz y las Pyme, es el principal destino", explica Scarpetta. Y el volumen de comercio bilateral está muy ligado al nivel de actividad en los dos socios principales del bloque regional. "Cuando uno está bien y el otro con crisis, la balanza se inclina. Si los dos crecen, el comercio aumentan", dice Vasconcelos.Agrega que tema que podría relativizar la falta de competitividad por el tipo de cambio es la capacidad ociosa en Brasil. Aunque afectaría algo, en este momento, la industria brasileña tiene muy poco resto para "inundar" el mercado argentino si la relación cambiaria los favoreciera. Temas pendientes. Para los especialistas, la agenda bilateral debe incluir una profundización de la relación entre ambos, a través del Mercosur. La continuidad del bloque es más probable si gana Dilma, pues Serra, más industrialista, ya se pronunció a favor de reducir esta integración regional. "Sería bueno que, aprovechando la política del G20, se avanzara en una coordinación regional de monedas", opina Scarpetta.Para Vasconcelos, las empresas que más están aprovechando, hasta ahora, el Mercosur son multinacionales que no tienen origen ni argentino ni brasileño. "Las empresas locales deberían aprovechar más el bloque. Para esto, hace falta financiamiento", dice."Argentina tiene que ganar más en el mercado brasileño. Salvo en el automotriz, en la mayoría de los sectores, cayó la participación argentina en el país vecino", advierte Sica. "Nuestro país debe tener una política de acceso al mercado de Brasil mucho más fuerte para aprovechar la relación de cambio. Y eso se logra negociando una agenda más amplia dentro del Mercosur", concluye.