Temas del día:

Sólo para entendidos

Prueba de manejo: VW Golf GTi. Una bestia. Con 40 años de vigencia, el Golf GTi cosecha adeptos por todo el mundo. Su retorno se hizo esperar, pero valió la pena. Se trata de la mejor de todas las ediciones: por temperamento y prestaciones, no tiene rivales directos en el mercado.

27 de febrero de 2016 a las 12:05 a. m.
Elvio Orellana / Especial
Sólo para entendidos
Su interior combina deportividad con confort en dosis justas.

El uso y abuso de las siglas GT o GTi (Gran Turismo Inyección) por diferentes terminales ha llevado a que muchos pierdan noción de lo que ello verdaderamente implica: un auto con temperamento deportivo, que va más allá de unas buenas llantas y faldones en los laterales. Sin embargo, cuando esta inscripción se encuentra en la parrilla de un Volkswagen Golf (su primera generación se remonta al año 1976, cuando salió con 110 CV), es un asunto para tomarse en serio. Después de mucha espera, el Golf GTi que está basado en la séptima generación de este hatchback está a la venta en nuestro mercado, y Tendencias pudo probar a uno de los deportivos más longevos de la industria.

Deportivo que no descuella

Aunque pasan los años, el Golf nunca perdió su esencia. Es decir, uno lo reconoce como tal independientemente del año de su edición. Este no renunciamiento a las raíces no es algo fortuito, sino que es buscado desde la marca alemana.

En el caso de esta variante deportiva sucede lo mismo. Así, por más que debajo de su capot esconde un gran potencial, conserva su perfil sobrio de siempre. De hecho, muchos puristas pueden llegar a reclamarle mayor atrevimiento, pero lo cierto es que, con pequeñas sutilezas, este GTi se diferencia de su versión convencional. Hablamos de la presencia de un filete rojo que atraviesa su parrilla, una rejilla dividida tipo panal y unas llamativas tiras tipo branquias que se extienden por sobre los faros antinieblas.

Lo que quizás más exterioriza su estirpe deportiva son sus increíbles llantas Austin de 18 pulgadas que, como en todo deportivo de pura cepa, dejan ver las pinzas de freno, en este caso de color rojo. Después, aparecen detalles que también son funcionales, como el spoiler trasero deportivo y la doble salida de escape cromada.

“Racing” y confort, en dosis iguales

La identidad de esta edición se puede visualizar y palpar en los tapizados de cuero negro con sus costuras rojas, en los paneles, en la pedalera y el reposa pie de aluminio, manijas de puertas, apoyabrazos y en su volante multi función, con un inmejorable grip. Su tablero es bien convencional, con cuadrantes amplios con agujas y un importante display central que muestra toda la información de viaje, la navegación y hasta un cronómetro que puede servir, por caso, para controlar el tiempo de giros en un circuito. Es un deportivo, pero no renuncia al confort ni a la tecnología: cuenta con una pantalla táctil de 5,8”, un excelente audio y funciones como el navegador satelital o el Park Assist que, con la ayuda de sensores delanteros y traseros, nos ayuda a estacionar con precisión. No queremos dejar de destacar el buen desempeño de su climatizador automático digital bizona (Climatronic).

Incita a pisarlo

Finalmente, se le puede recriminar mayor audacia en su diseño, pero lo que nadie puede objetarle es lo que oculta debajo de su capot. Volkswagen eligió equiparlo con un vigoroso motor naftero 2.0 TSI con turbo e inyección directa, que puede alcanzar unos 220 CV de fuerza entre 4.500 y 6.200 vueltas. Se combina con la ya conocida caja automática de doble embrague DSG de seis marchas (con función manual). Aquí, otra vez, los puristas pueden regañarle, y con razón, la falta de una caja manual. Pero lo cierto es que, una vez que uno se acostumbra a interactuar con ella e interviene en el paso de las marchas a través de sus cómodas levas al volante, se olvida rápidamente de lo que una caja manual podría haber resultado en combinación con 2.0 TSI.

Dinámica

Este GTi pide velocidad, con su acelerador hipersensible y su ronroneo singular. Pero, antes de eso, lo manejamos varios días en ciudad, donde su confort de marcha es impecable. En lo único que hay que ser cautos es con sus neumáticos de perfil de bajo que, cuando el pavimento no es del todo liso, transmiten sequedades, pero nada grave. Salir a la ruta es un placer, y hay que tener otro cuidado: no sobrepasar el límite de velocidad permitido. Este Golf, para pasar de 0 a 100 km/h, necesita un poco más de 6 segundos; en sobrepasos, puede saltar de 90 a 130 km/h en sólo 5 segundos. Dispone de un esquema de suspensión gracias al cual el auto jamás pierde su aplomo, aunque gire rápidamente. Consumo: en ciudad 10 l/100 km y en ruta, a 120 km/h, dos litros menos. A este correcto consumo aporta el sistema Start & Stop, que detiene y arranca el motor si uno frena por unos segundos.

Ficha técnica

Modelo: VW Golf GTi DSG

Fabricado en: México

Motor: naftero 2.0 TSI con turbo e inyección directa de 220 CV

Caja: automática DSG secuencial con levas al volante de 6 marchas

Medidas:

Largo 4.349 mm.

Ancho 1.452 mm.

Alto 1.820 mm.

Distancia entre ejes: 2.637 mm

Capacidad de baúl: 380 litros

Precio, desde $ 610.000 hasta $ 633.700 (con cuero).