Fuerza bruta
RAM 1500 Laramie. Gigante. Manejamos por ruta y arena la versión naftera de la pick-up más grande del mercado. Su confort de marcha, nivel de equipamiento, el exuberante poder de su motor V8 y su precio similar al de camionetas medianas en sus versiones “full” le hicieron ganar terreno en nuestro país.
El desembarco de la Ram en nuestro país fue en 2004: por entonces, se llamaba Dodge Ram, y era un mastodonte que los usuarios de camionetas miraban de reojo. Su tibia comercialización se produjo hasta el 2010, fecha en la que dejó de ofrecerse por complicaciones de homologación.
Cuando nadie lo esperaba, en el 2013 esta solitaria exponente de las “full-size” volvió al país, esta vez como marca independiente del grupo Fiat-Chrysler Automobiles y con dos variantes: la 1500 naftera y la 2500 turbo diésel. Tendencias se puso a bordo de su versión naftera, y ahora te cuenta la experiencia a bordo.
Nadie le hace sombra
En el ambiente de los autos (más que en otros) se da con mucha frecuencia esto de querer ostentar. En este caso, quien elija a una Ram puede quedarse tranquilo: difícilmente alguna otra pick-up le haga sombra, si de tamaño se trata. Con 5,82 metros de largo, 2 metros de alto y 2 de ancho, la Laramie naftera que probamos deja chiquitas a exponentes tales como la Ford Ranger y la Toyota Hilux, entre otras, siendo superada solamente por la RAM 2500 turbo diésel, que mide 6,02 metros.
Presencia que intimida
Su gran tamaño se complementa con una imagen robusta; de verla avanzar por el espejo retrovisor, no queda otra que dejarla pasar. Su impresionante trompa y su gran parrilla cromada le otorgan una mirada intimidante. Luego, sus llantas de 20 pulgadas y su doble escape trasero cromado son otros atributos que le dan ese plus de agresividad.
Esta gran personalidad que emana por sus poros fue canalizada por la marca para emparentarla con los deportes extremos, a sabiendas de que, por ejemplo, a quien le gustan las motos, “los quads” y el jet sky le sentará más que bien una camioneta que destile robustez y agresividad.
Prioridad al confort
Como sucede en toda pick-up, su caja es un aspecto a considerar. En el caso de esta Ram, las medidas de su caja son generosas, en sintonía con todo el auto. Así, mide 1,72 metros de largo por 1,29 de ancho y 50 centímetros de alto. Se trata de una caja amplia, pero que en caso de llevar una moto de tipo enduro precisa hacerlo con la compuerta abierta.
Su capacidad de carga máxima es de 554 kilos, un peso más que modesto pensando en las dimensiones de esta camioneta. Esta limitación se debe a que su esquema de suspensiones traseras fue pensado más para el confort que para el trabajo duro.
Como un auto lujoso
Como toda cabina doble, la Ram tiene lugar para 5 pasajeros, pero si se quiere atrás podrían entrar 4 personas adultas cómodas. Sus plazas posteriores, además de ser espaciosas, son versátiles, ya que pueden rebatirse por tercios hasta formar un piso plano.
La visual desde su interior es de las mejores, tanto para quien conduce como para los pasajeros, gracias a una posición de manejo ideal, que se alcanza manipulando los ajustes eléctricos de la butaca, la profundidad y la altura de su columna de dirección y la extensión de su pedalera.
Su consola central no se queda atrás en esto de descollar, ya que cuenta con mucha información (se puede chequear la presión de los neumáticos, la temperatura del aceite del cárter, si el tipo de conducción consume mucho o no, entre otros datos). Toma protagonismo su gran pantalla táctil, a la cual se le puede recriminar la falta de GPS. La calidad de todo su interior no tiene nada que envidiarle a los autos más lujosos del mercado, y es una de las razones por las que muchos clientes que buscaban un utilitario deportivo (la mayoría, afectados ahora por el impuesto), eligen esta camioneta, además de por su precio, que compite con las versiones “full” de las pick-ups medianas.
400 “burritos”
Se equipa con un V8 5.7 de 400 CV capaz de mover esta “mole” de 0 a 100 km/h en 8 segundos y de arrastrar unos 4.500 kilos. Esta potencia hace divertido su manejo fuera del cemento.
Su doble tracción con alta y baja y diferencial trasero con autoblocante la ayudaron a salir airosa de los médanos. En ciudad, cabe destacar que se desconectan automáticamente 4 de los 8 cilindros para bajar su consumo. Viene con caja automática de 6 marchas, con modo secuencial.
Ficha técnica
Modelo: Ram 1500 Laramie
Fabricado en: México
Garantía: 2 años o 50 mil kilómetros
Motor: Naftero Hemi V8 5.7 litros de 400 CV
Caja: automática de 6
Medidas
Largo: 5.817 mm
Ancho: 2.008 mm
Alto: 1.994 mm
Distancia entre ejes: 3.572 mm
Capacidad de carga y de arrastre: 554 kilos y 4.490 kilos, respectivamente.
Precio: $ 535.000 (al cambio oficial)
Dinámica
La Ram propone una experiencia de manejo diferente en todo sentido. Desde su acceso al habitáculo (su gran altura exige un esfuerzo extra para subir y bajar) hasta cuando su motor V8 empieza a bramar, uno ya se percata que está a bordo de un vehículo diferente. Es tan grande que todas las calles, salvo las avenidas, parecen haberse achicado estando sobre ella. Su confort de marcha es sólo comparable con un auto de andar señorial. Impresiona la reacción de su motor, y es para destacar su destreza en terrenos off-road, pese a su gran tamaño y peso (cerca de 3 toneladas).
Sobre su consumo, hay que mencionar que con el modo “ECO” activado la computadora acusaba unos 17 litros cada 100 km en ciudad y unos 12 en ruta, rodando a 120 km/h. En verdad, cuesta no entusiasmarse con su rugir y exigirla: entonces, su consumo puede dispararse hasta 20 litros cada 100 km en ruta.
*Especial

