Sillones de hormigón: del living a la plaza
Descanso. El mobiliario de cemento va copando espacios públicos de Córdoba. Cómodos y resistentes, evitan el vandalismo. También se venden para ámbitos privados.
“¿Es o no es?”, se preguntan dos amigas durante la muestra Cuatrociencia, en el Patio del Pabellón Argentina (Ciudad Universitaria), ante un banco del Grupo Bondi. A simple vista, parece revestido con tela, pero al sentarse se evidencia la respuesta: el mobiliario aparenta contar con un terciopelo gris estampado, pero es de hormigón premoldeado.
En Córdoba, esta tendencia se multiplica. El porteño Estudio Cabeza comercializó algunos modelos al Gobierno provincial para el Paseo del Buen Pastor, el Museo Emilio Caraffa y el Parque de las Tejas, donde también hay asientos de cemento de la firma BKF2000: uno con forma de huevo y otro que le rinde honor al mítico sillón BKF.
“Entre las ventajas de este tipo de mobiliario se destacan características del hormigón como el antivandalismo, debido al peso y a la dureza del material. Esto lo hace ideal donde se practica skate, por ejemplo”, explica el diseñador industrial Diego Ross, del Estudio Cabeza. Si bien estos productos se ven en espacios públicos, las marcas consultadas también lo comercializan para ámbitos privados, como edificios corporativos y viviendas.
Dualidad. Liderado por Diana Cabeza y Martín Wolfson, el Estudio Cabeza se especializa en diseño y desarrollo de elementos urbanos públicos. Su primer banco de cemento (Cornamusa) fue instalado en 1993 en Puerto Madero. Conceptualmente, el estudio trabaja la dualidad público-privado. El diseño y confort de sus premoldeados de hormigón permiten encontrarse en una plaza con sensaciones típicas de un ámbito privado, como un living.
El estudio tiene una decena de modelos realizados con cemento: Pacú, Patrimonial, Cornamusa, etc. En el Paseo del Buen Pastor y en el Museo Caraffa se puede hacer una pausa sobre los diseños Alfil y Topográfico, mientras que en el Parque de las Tejas hay varias unidades de Bancos Encuentros. En ellos predominan el color negro y las superficies muy suaves. “Empleamos un proceso de terminación fina del hormigón exclusivo, que se aplica al salir el producto del molde”, asegura Diego Ross.
Durante un recorrido por el Parque de las Tejas, también es posible descansar bajo la sombra de los árboles en un BKF de cemento; en un sillón giratorio Ovo con forma de huevo; en el monobanco Premolar, que simula la figura de una muela; o en la banca Chancha. Todas estas creaciones de hormigón premoldeado pertenecen al Laboratorio de Diseño de BKF2000, dirigido desde 2001 por el diseñador Juan Doberti, de Buenos Aires.
Arte funcional. En los asientos de hormigón del Grupo Bondi –creado en 2008 por Iván López Prystajko y Eugenio Gómez Llambi- se reconoce un aspecto lúdico con una fuerte identidad porteña. Los diseñadores admiten que, al crear, los movilizan olores, colores, texturas y contradicciones de Buenos Aires y sus barrios. Precisamente, una de sus piezas destacadas es el banco Buenos Aires, del que hay 80 unidades en Tecnópolis. Está fabricado en hormigón armado con agujeros de aluminio anodizado para el drenaje del agua. Las patas son de fundición de hierro. En Córdoba, lo vimos en Cuatrociencia.
Estos productos fusionan lo utilitario con lo artístico. Son piezas complejas con texturas de una apariencia textil y morfología blanda. Según los diseñadores, esto es posible gracias a la colada del hormigón en moldes flexibles, un proceso inédito que desarrollan desde 2008.
Antivandalismo.
Los mobiliarios de hormigón premoldeado son ideales para espacios públicos por su durabilidad.
La experta
Sorpresas del hormigón
Valeria Ponce - Diseñadora industrial. Prof. Taller Diseño de Muebles (Aguas de la Cañada)
Los materiales de origen natural, como la madera y los pétreos, se re-versionan para darnos múltiples opciones al elegir muebles de interior y de exterior. El hormigón premoldeado nos ofrece superficies y acabados muy finos y pulidos, formas y volúmenes orgánicos. Últimamente, se ha logrado moldear al hormigón y dotarlo de calidez. La tecnología y la experimentación de dosajes materiales consiguieron resultados estéticos sorprendentes. El color y las finas texturas logran en estos objetos una cercanía a la obra artística.
Así, el cemento consiguió la delicadeza del mármol o el granito, dejando de ser un material grotesco. Un factor importante es su durabilidad en el tiempo, mientras que el peso se encuentra en constante estudio para superar esa dificultad. Estos objetos tienen la ventaja de ser producidos en serie, mientras que los productos en piedra natural son piezas únicas. Requieren de una labor casi artesanal y un cuidado minucioso de dicho trabajo.

