Temas del día:

Los errores del Estado rapaz

La sanción impuesta por Barack Obama y el documento que 40 países elevaron a la Organización Mundial de Comercio revelan el costo internacional de la política económica del actual Gobierno.

01 de abril de 2012 a las 12:01 a. m.
Los errores del Estado rapaz

No sorprende que Estados Unidos haya decidido excluir a nuestro país de su política de beneficios arancelarios llamada "sistema generalizado de preferencias", que otorga a las naciones con las cuales mantiene un intercambio comercial libre de conflictos. Esta medida tiene un costo económico relativo, porque la relación bilateral de bienes y servicios sólo alcanza un monto anual de 13 mil millones de dólares. Su mayor perjuicio es político, por la creciente caída de confiabilidad. Lo cual quedó en evidencia este viernes, con el documento que 40 países elevaron a la Organización Mundial del Comercio (OMC) para reclamar por la falta de transparencia a la hora de implementar y administrar el régimen de licencias de importación.El Gobierno nacional siempre concibió el poder de Justicia como una dependencia del poder político. Cuando no puede subordinarlo a sus fines, opta por ignorar lo que ordena la Corte Suprema de Justicia. El grave error fue creer que su desprecio por las decisiones judiciales tiene también efecto en el orden internacional.El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, le ha demostrado que no es así. El Centro Internacional de Arreglos de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi, por sus siglas en inglés), del Banco Mundial, condenó dos veces a la Argentina por no acatar sus fallos. Cristina Fernández dice ahora que la Argentina pagará, pero conforme al ordenamiento jurídico nacional. No es esta la primera vez que el oficialismo regatea para no pagar. Lo demuestra su morosidad en la deuda argentina con el Club de París. La enésima promesa de pago la efectuó el 7 de marzo la titular del Banco Central (BCRA), Mercedes Marcó del Pont, luego de la modificación del artículo 6 de la Carta Orgánica del BCRA, que permitirá utilizar las reservas de libre disponibilidad para pagar obligaciones contraídas con organismos internacionales.Por lo demás, el Estado argentino ha demostrado siempre ser en extremo rapaz. Raúl Alfonsín despojó al pueblo de 2.500 millones de dólares por el desagio del Plan Austral y una suma incierta por el ahorro forzoso. Carlos Menem se apropió de tres mil millones de dólares mediante el Plan Bonex (canje compulsivo de los depósitos a plazo fijo por títulos públicos). Tras el despojo de Fernando de la Rúa con su "corralito", y el de su sucesor, Eduardo Duhalde, con su corralón, Néstor Kirchner se incautó de más de 36 mil millones de dólares de las administradoras de fondos de jubilaciones y pensiones y llevó al Estado rapaz al punto máximo de sus incautaciones.Pero, si se aplica la sintonía fina, el mayor impago fue el  default , aprobado con ovaciones por los miembros del Congreso Nacional. Eso equivale a decir que de ese modo los argentinos proyectaron ante el mundo la idea de que tienen un Estado rapaz construido a imagen y semejanza.