Alfonsín, la reelección como hipótesis
Raúl Alfonsín ganó de cabo a rabo las elecciones presidenciales de 1983.
Raúl Alfonsín ganó de cabo a rabo las elecciones presidenciales de 1983. Fue, por lejos, el emergente de la nueva etapa democrática que se abría en la Argentina post proceso militar. Con semejante espaldarazo cívico, no sorprendió que comenzara a hablarse de un Tercer Movimiento Histórico, superador del yrigoyenismo y del peronismo, que, por supuesto, tendría al líder radical como figura excluyente.
Para dar forma al proyecto, Alfonsín, tras obtener otro triunfo rotundo en los comicios legislativos de 1985 y con los auspiciosos resultados del Plan Austral a la vista, convocó al llamado Consejo para la Consolidación de la Democracia, una comisión coordinada por el jurista Carlos Nino cuyo cometido era diseñar una reforma constitucional capaz de fortalecer y modernizar el sistema democrático argentino recuperado tras años de dictadura.
Sin embargo, la iniciativa naufragó al compás de las crecientes complicaciones económicas y ruidos políticos que comenzaron a empañar el horizonte alfonsinista, que se oscureció del todo tras la derrota electoral de 1987 y alejó para siempre la posibilidad de una hipotética reelección. Tanto que, desatada la hiperinflación de 1989, el presidente debió entregar el mando con seis meses de anticipación. Enterrado el sueño de prolongar en el tiempo el proceso histórico que lo tuvo como protagonista central, Raúl Alfonsín no volvió a ser candidato presidencial. Murió el 31 de marzo de 2009.

