Las urnas de los docentes de la UNC están que arden
El próximo 23 del corriente, el gremio docente de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) renovará sus autoridades. Juan Carlos Carranza.
El próximo 23 del corriente, el gremio docente de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) renovará sus autoridades. Y, como nunca, la previa de estos comicios tiene como condimento principal las denuncias de la actual conducción sobre supuestas maniobras fraudulentas, para propiciar el triunfo de una de las listas opositoras, la Naranja, que lleva a Pablo Carro como candidato a secretario general. El oficialismo, que propone la continuidad de Eduardo Maturano (Lista Verde y Rojo), denunció que la Junta Electoral rechazó la inclusión de un grupo de afiliados al padrón definitivo, entre ellos los provenientes del gremio Adefyn, entidad que recientemente se fusionó con Adiuc. Referentes de la Lista Naranja replican que Adefyn también convocó este mes a elecciones para renovar autoridades y los otros afiliados en cuestión no estarían en condiciones de votar porque están jubilados o fallecidos. En cambio, según la teoría de la actual conducción de Adiuc, esto dejaría fuera a unos 200 docentes en condiciones de sufragar y atribuye tal "mano negra" al Rectorado, para convertir al gremio "en una oficina de intereses de la actual gestión al frente de la UNC", según dice. Ampliación. Varios referentes que están siguiendo de cerca esta elección coinciden en que por primera vez, contabilizando las últimas tres elecciones, está en duda si el oficialismo de Adiuc podrá retener la conducción. Ya sea por la conspiración que denuncia por parte del Rectorado o por el crecimiento de los opositores, la elección se presenta con final incierto, teniendo en cuenta que votarán alrededor de 700 afiliados, 300 más de los que sufragaron en los últimos comicios.Lo cierto es que, en el plano político, la gestión de la rectora Carolina Scotto preferiría tener otros interlocutores gremiales, sobre todo porque Adiuc logró hacer visibles sus reivindicaciones en los lugares que más le duelen a la Casa de Trejo: sus colegios preuniversitarios. No implica que esta situación vaya a cambiar si otros dirigentes asumen en Adiuc, porque, en realidad, las escuelas de la UNC han demostrado tener una posición política independiente.Pero no es sólo el Rectorado el que reclama otro tipo de diálogo; también la conducción de Conadu, la federación a la cual pertenece Adiuc, tiene serias diferencias con Maturano y compañía.Mientras, el pronóstico de una elección abierta se refuerza con la presencia de una tercera lista (Blanca), que impulsa a Silvia Ryan como candidata.Por eso, mientras antes había un resultado cantado, hoy las urnas de los docentes universitarios están que arden.

