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Vacaciones... del Club Med a Mar del Plata

Mientras en el mundo vuelven los remezones de la crisis, Argentina está dando señales de una mayor coordinación. Miguel Bein.

26 de diciembre de 2010 a las 12:02 a. m.
Miguel Bein (Director del Estudio Bein & Asociados)
Vacaciones... del Club Med a Mar del Plata

Algunos de los riesgos internacionales que se preveían se hicieron realidad y generaron un impasse en el fortísimo impacto que la inyección monetaria prevista por la Reserva Federal estaba teniendo sobre el valor de los activos respecto al dólar. Por un lado, Europa volvió a crujir, esta vez de la mano de la crisis financiera en Irlanda, aunque el contagio se expandió rápidamente a los países que del denominado Club Med (naciones mediterráneas, España, Grecia y Portugal) y también al euro. La divisa europea volvió, rápidamente, a tocar 1,30 dólares por euro, luego de haber llegado a 1,43 apenas unas semanas atrás. Pero las noticias también llegaron de China que, tal como expuso en la reunión del G20, no está dispuesta a financiar la salida de Estados Unidos de un dólar débil. A la suba de tasas de tres semanas atrás se añadieron dos nuevos aumentos en los encajes, que buscan moderar el crecimiento económico cuando la inflación de commodities se estáfiltrando a la economía local. En el interín, el resultado electoral en Brasil abre la puerta a un nuevo gobierno que enfrenta cuestionamientos a la apreciación de su moneda. Y, si bien hay anuncios respecto de un enfriamiento de la economía por vía fiscal, no es tan evidente que la política monetaria acompañe aunque también aquí haya impacto internacional en los precios internos. En octubre, la inflación brasileña de alimentos escaló a un 1,9 por ciento mensual, con proyecciones de inflación encima de 5,3 por ciento para 2010. Novedades locales. En Argentina hay novedades que muestran un "guiño" del Gobierno a una agenda de mayor coordinación. Esto aún cuando el ¿debate? en torno al Presupuesto 2011 haya quedado trunco. Como resultado, el margen de maniobra del Ejecutivo para manejarse en 2011 con el presupuesto 2010 (previo ajuste vía DNU) sigue siendo elevado. La negociación con el Club de París, con la figura del diferimiento en lugar de la reestructuración (que permite sortear al Fondo Monetario Internacional -FMI-), el anuncio de la asistencia técnica del FMI para elaborar un IPC Nacional (aunque no reemplaza al CER) y el intento de alcanzar acuerdos sectoriales para moderar la puja distributiva, evidencian un intento de cambio. Prematuro, pero cambio al fin.Dejar de negarla y restituir un ancla estadística (aunque nunca se reconozca el pasado) son pasos necesarios para empezar a enfrentar el problema de la inflación que, cerca de 24 por ciento, se ubica claramente por encima de lo óptimo. Pero también se requiere una moderación en las políticas fiscal y monetaria. Los anuncios de gasto electoral, montados sobre unadinámica de erogaciones que desde septiembre volvierona crecer al 40 por ciento interanual y una política monetaria que mantiene las tasas de interés que remuneran el ahorro en la mitad de la inflación y emite pesos para sostenerel tipo de cambio (mientras eldólar se devalúa en el mundo),no apuntan al objetivo de bajar significativamente el ritmo de aumento de los precios.De todos modos, al "modelo" todavía le sobran dólares que permiten sostener unnivel de consumo de importados que, a precios constantes, duplica al del mejor año de la convertibilidad. Escenario despejado. Esta dinámica no es sustentable para siempre, porque la trayectoria del consumo vuelve a generar la restricción de dólares o porque cambian las condiciones externas (de precios internacionales altos y tasas bajas). No obstante, de cara a 2011, y también a 2012, el escenario aparece despejado. Nuestras proyecciones sostienen un crecimiento de la economía de 6,5 por ciento el próximo año, con una inflación en torno a 24, y un aumento de salarios del 28. Si los acuerdos sociales anunciados tienen éxito yse logra una pauta salarialen torno a 22, con dólar quieto, tarifas congeladas y sin una nueva duplicación en el precio de la carne, la inflación en 2011 podría finalizar cercadel 20 (igual que 2010, sin la carne). Una nueva escalada en los precios de las commodities podría complicar esta proyección, aunque también extendería el escenario de sobrante de dólares.