Una revolución para la medicina reproductiva
Edwards fue un pionero y un visionario que abrió la puerta a un mundo nuevo, en el cual es posible que personas que antes no podían tener hijos biológicos, hoy sean padres. Daniel Estofan.
El trabajo de Robert Edwards y Patrick Steptoe generó una verdadera revolución en el ámbito de la medicina reproductiva. Y es importante que se sepa que esto no surgió de la nada, sino que el nacimiento de Louise Brown fue el resultado de un enorme esfuerzo, que incluyó miles de investigaciones previas. Edwards, al que tuve el honor de conocer, es un pionero y un visionario que abrió la puerta a un mundo nuevo, que permitió que sea posible que personas que antes no tenían ninguna chance de tener un hijo biológico, hoy puedan convertirse en padres.Por eso, el Premio Nobel otorgado ayer por la Academia Sueca es un merecido reconocimiento a su labor científica y médica. Hoy se considera, de hecho, que hay en el mundo unos cuatro millones de niños nacidos por medio de estas técnicas.A mi criterio, los dos grandes hitos en este ámbito son, en primer término, los avances que hoy nos permiten llegar a transferir un solo embrión, y no varios como se hacía antes, con las mismas chances de lograr el embarazo, lo que permite evitar las gestaciones múltiples, tan frecuentes al comienzo de la fertilización asistida.En segundo lugar, está el desarrollo de nuevas técnicas de criopreservación, en particular la vitrificación de los óvulos, que por un lado evita el conflicto ético de sólo poder preservar embriones (como sucedía antes) y que también abre importantes posibilidades de lograr embarazos a mujeres que de otra manera no podrían hacerlo.Hoy, la medicina reproductiva ya está incorporada a la sociedad como una realidad. Para el futuro, el desafío es hacer que esté al alcance de todos los que la necesitan para poder ser padres. En ese sentido, hay que destacar la decisión de la obra social provincial de Córdoba (Apross) de dar esta cobertura a sus afiliados como un gran paso en esa dirección, y también hacia el reconocimiento de la esterilidad como una enfermedad que debe ser atendida.

