Que siga la fiesta
Los gobernantes hacen de las suyas, mientras la fiesta mundialista inunda de emociones a los argentinos. ¿Sigue un semestre más el "boom" del consumo? Juan Turello.
Como desde hace más de 30 años, el país se paraliza cuando juega la selección nacional un Mundial de Fútbol, y las emociones embargan a todos. Alegrías, festejos y banderazos simbolizan el fanatismo que sentimos por el equipo que dirige Maradona.
Pero la vida sigue. Y los asuntos de la política y la economía también marchan, aunque en muchos casos no como quisiera la multitud que festeja los goles del "Pipita" Higuaín y del "Loco" Palermo.
La expansión de la actividad -llegó a 7,5 por ciento en el primer cuatrimestre, según informó el Indec- y la inflación hicieron lo suyo para que los ingresos del Estado en sus distintos niveles registraran un fuerte aumento con respecto a 2009, cuando más fuerte golpeó la recesión, que no reconoce el organismo oficial.
Y con más plata en los bolsillos oficiales, comenzaron los desajustes.
Las cuentas provinciales registraron un superávit de casi 100 millones de pesos en el primer trimestre y, luego del rojo de 2009 -389,1 millones- se estima que este año habrá números en azul por la refinanciación de la deuda que concedió Cristina Fernández. Marcelo Capello (Ieral-Fundación Mediterránea) calcula que ese alivio supone para Córdoba 637 millones.
Las cuentas nacionales mostrarían una recaudación de 191 mil millones de pesos en el primer semestre, estiman Nadin Argañaraz y Luz Pizarro (Iaraf), aunque el superávit se esfuma a la hora de pagar deuda.
El matrimonio del poder tendrá 40 mil millones por encima de lo presupuestado, según Oscar Aguad, titular del bloque de diputados nacionales de la UCR. Los recursos serán a su libre criterio si no prospera el recorte de los superpoderes.
Por aquí, por allá. El escándalo que provocó el anuncio de que los miembros de los poderes Ejecutivo y Legislativo de Córdoba tendrán una compensación mensual de entre 2.500 y 4.500 pesos, podría hacer volver sobre sus pasos la iniciativa que el gobernador Juan Schiaretti firmó antes de partir a Israel. En su defensa, los funcionarios alegan que no recibieron aumentos en los dos últimos años pese a la inflación y que sus haberes son casi 20 por ciento menores a los de Santa Fe.
No alcanza el justificativo en medio de los reclamos de docentes y empleados judiciales para que se les mejore el 12 por ciento que rige hasta agosto; para que se habiliten más juzgados de Familia y de Trabajo ante el colapso que sufren; que se destinen más recursos a hospitales y escuelas y para que se elimine la emergencia para los jubilados que vence en un mes.
Pocas semanas atrás, la Provincia contaba hasta las últimas monedas para pagar los sueldos. Ahora, parece que el dinero sobra para todo.
Néstor Kirchner está dispuesto a defender con uñas y dientes "la caja", es decir, que no aceptará que el Congreso le recorte los superpoderes, con los cuales premia a "amigos" y "castiga" a adversarios. La oposición ya denunció que se quitaron fondos a las provincias para sostener el Fútbol para Todos y que un reciente decreto de Aníbal Fernández pasó 600 millones destinados a programas para familias pobres a propaganda y el Bicentenario.
Con las manos atadas por el Congreso, será muy difícil encarar la campaña 2011, razonan con cierta lógica en Olivos. Además, la Justicia está al acecho sobre los 90 millones de dólares que faltan del fondo de financiamiento de las exportaciones a Venezuela, como denuncian diplomáticos y opositores.
Siga el baile. Las opiniones entre los economistas no son coincidentes sobre hasta cuándo durará el boom del consumo y, por ende, la recuperación de la economía. Miguel Ángel y Andrea Broda advierten que "cuando más expansiva sea la política fiscal (los ingresos crecen al 31 por ciento y los gastos, al 38 por ciento), monetaria y de ingresos, mayor será el riesgo de que se acentúen los desequilibrios (fuga de capitales -serían 13 mil millones de dólares este año-, caída de la demanda de dinero y presiones inflacionarias).
Más optimista, en cambio, el economista Gastón Utrera recuerda que en los últimos 40 años hubo 11 recesiones, la salida de las cuales no se interrumpió al menos hasta haber alcanzado el punto máximo del ciclo anterior (setiembre 2008).
"El buen nivel de actividad seguirá hasta los primeros meses de 2011, traccionado por Brasil, China, la mejora salarial de los trabajadores sindicalizados, además de estar aún bajo la \'etapa feliz\' de la inflación", apunta Utrera.
¿La inflación puede frenar la recuperación? "No estamos ante una inflación sorpresiva ni desbocada, ya que se amesetó entre 20/25 por ciento anual, luego del pico de los primeros meses del año", agrega.
En lo que los economistas coinciden es en la agenda de asignaturas pendientes con que se abrirá 2011: desequilibrio fiscal, inflación y pérdida de competitividad por atraso cambiario. Los tres puntos tienen un denominador común: cómo y en qué gasta el Estado.

