Proyecciones del FMI
Según la entidad, el mundo crecería 3,3 por ciento en 2013, por debajo de la proyección de enero (3,5), para luego mantener un ritmo de expansión del cuatro por ciento hacia 2014. Marina Dal Poggetto.
El FMI publicó el Panorama Económico Mundial con la actualización de sus proyecciones de crecimiento y su diagnóstico del contexto global. Según la entidad, el mundo crecería 3,3 por ciento en 2013, por debajo de la proyección de enero (3,5), para luego mantener un ritmo de expansión del cuatro por ciento hacia 2014.
Por el lado de las economías centrales, el informe hace hincapié en la minimización del riesgo sistémico asociado a la resolución a medias, a principios de año, del “abismo fiscal” en Estados Unidos (ajuste abrupto del déficit fiscal) y a un menor riesgo de disrupción financiera del euro luego del anuncio de intervención ilimitada por parte del Banco Central Europeo (que aún no fue).
Según la entidad, si bien en Estados Unidos la recuperación de la economía es impulsada por la recomposición del crédito y la construcción, el ajuste fiscal remanente borrará en torno a 1,6 puntos de crecimiento en sintonía con un PBI que crece al dos por ciento en 2013.
Mientras tanto, en Europa, las proyecciones del FMI apuntan a una contracción de 0,2 por ciento en 2013 como contrapartida de un escenario en el que la estabilización de los costos de fondeo de los gobiernos no se trasladó en una recuperación de la actividad y el empleo. Para el FMI, esta desconexión entre los mercados financieros y el pulso de la economía real se debe a la ruptura del canal del crédito en una Zona Euro en la que la capacidad prestable de los bancos se encuentra restringida por las necesidades de recomponer la base de capital de sus balances frente a un contexto de aumento del desempleo. Al mismo tiempo, el proceso de ajuste nominal de precios y salarios que vienen encarando estas economías para aumentar la competitividad de quienes ya no tienen financiamiento a tasas bajas, acentúa la contracción del ciclo.
Por último, el FMI elevó las proyecciones de crecimiento para Japón desde 1,2 a 1,6 por ciento en 2013, como contrapartida del estímulo monetario y fiscal encarado por el primer ministro Shinzo Abe.
Por el lado de las economías emergentes, el FMI pronostica una reactivación a partir de una recuperación gradual de las exportaciones y una demanda doméstica que se mantiene firme con bancos centrales que empiezan a priorizar en el margen el crecimiento por sobre la estabilidad de precios. Proyecciones que si bien dan cuenta de un mejor escenario que el de 2012, en algunos casos fueron revisadas a la baja respecto de la actualización de enero. Este es el ejemplo de China, con una proyección de crecimiento que pasó de 8,2 a ocho por ciento.
No obstante, el informe del FMI señala los riesgos asociados a la coyuntura de alta inflación y atraso cambiario en algunas economías de Latinoamérica y las pobres perspectivas de crecimiento para las economías del norte de África y Medio Oriente que siguen en transición.
En resumen, el diagnóstico del FMI continúa resaltando la estabilización de los escenarios con aversión al riesgo como contrapartida de la intervención de los bancos centrales del mundo desarrollado. Situación que convive con un mundo que crece a tres velocidades: Estados Unidos se recupera lentamente, Europa todavía no arranca y los países emergentes mantienen un crecimiento dinámico en un mundo de tasas cero.
*Directora y economista de Estudio Bein & Asociados

