Un proceso inherente a la relación del capital y el trabajo
La remuneración de una actividad es en realidad el resultado de varias circunstancias o condiciones. Guillermo Neiman.
La remuneración de una actividad es en realidad el resultado de varias circunstancias o condiciones, que incluso pueden actuar de manera complementaria, ya sea para incrementarla o para colocarla en un nivel por debajo de un determinando promedio salarial. En principio, se puede asumir que la calificación (relacionada con el conocimiento necesario para desarrollar una tarea), la productividad (entendida no sólo como el valor económico que genera sino desde una perspectiva sistémica que considere también su función social) y el poder de negociación (que normalmente proviene de la organización de los propios trabajadores) son los pilares sobre los que se asientan los niveles salariales. Sin embargo, difícilmente cada uno opere de manera separada. Por ejemplo, la escasez de potenciales trabajadores para una actividad puede resultar en salarios elevados siempre y cuando esos trabajadores tengan capacidad para hacer valer esa situación. Hay numerosos ejemplos de trabajadores con nulo o muy bajo poder de negociación que ocupan puestos en ramas de elevada productividad, para los cuales hay escasos oferentes y obtienen remuneraciones muy por debajo de sus necesidades (por ejemplo, muchos sectores de la agricultura). Las circunstancias históricas pueden también influir en las remuneraciones, incrementándolas o depreciándolas. O el Estado puede constituirse en un importante regulador de las remuneraciones, especialmente a partir de la promoción de disposiciones legales y su fiscalización (por ejemplo, el salario mínimo o la negociación colectiva) que garanticen su cumplimiento y la actualización de aquéllas. Por último, también el prejuicio social puede llevar a juzgar que una determinada ocupación tenga una injustificada y relativamente alta remuneración o, a la inversa, el prestigio pasa a naturalizar la existencia de la situación opuesta. En fin, la determinación de lo que se considera la remuneración adecuada –incluyendo una remuneración justa– es un proceso complejo e inherente a la misma relación entre capital y trabajo.
*Sociólogo, Investigador Independiente y Director del CEIL-PIETTE Conicet

