Temas del día:

Pregúnteles a las madres argentinas

En el informe de la ONU sobre drogas de 2008, Europa aparece con 71 millones de personas que consumieron sustancias prohibidas ese año. Rodrigo Agrelo.

10 de octubre de 2010 a las 12:02 a. m.
Rodrigo Agrelo (Abogado)
Pregúnteles a las madres argentinas

En el informe de la ONU sobre drogas de 2008, Europa aparece con 71 millones de personas que consumieron sustancias prohibidas ese año. Estados Unidos arroja un total de 27 millones durante el mismo período. Este número de gente adicta obliga a que la droga llegue necesariamente a esos mercados consumidores, ya que de lo contrario tendrían una explosión sanitaria de implicancias devastadoras. La cocaína sudamericana genera un monto anual de 100 mil millones de dólares, la séptima parte del tráfico mundial de drogas. La mafia calabresa, denominada N'Drangheta, tiene el monopolio de la cocaína colombiana en Europa, comprando la droga en origen a 1.700 dólares el kilo, para ponerla en Europa a 50 mil dólares, lo que genera ingresos descomunales que son absorbidos por los 120 paraísos fiscales del planeta. Los distribuidores de la N'Drangheta no pueden colocar la plata en donde quieran sino, fundamentalmente, donde se necesita. Y es en los paraísos fiscales, porque de allí la toman muchos bancos de países desarrollados. Es en gran medida con ese dinero que sigue funcionando el sistema financiero internacional en una loca burbuja, distanciada de la producción de la riqueza real y efectiva de los países. Así lo dice el informe de la Comisión Antimafia de Italia y el informe de Naciones Unidas de 2009. En realidad, los narcos que producen la droga y la distribuyen terminan siendo esclavos de lujo de otros que manejan los recursos, porque el día que no hagan las cosas "correctamente" terminarán en una cárcel por lavado de dinero y narcotráfico.A una realidad como la descrita le resulta necesario que el consumo esté despenalizado y que se cuide a los adictos pacientes-clientes para que no se droguen de más, de modo de no aumentar los costos de los estados. Para ello, financistas como George Soros han creado el concepto de "reducción de daños", o sea, déjenlos que se droguen, pero controladamente.Despenalizar el tráfico, no el consumo, desplomaría el precio de la droga, lo que sería el principio del fin de este sistema financiero, y ello nunca será permitido.El problema de los, anteriormente, países de tránsito como la Argentina es que la droga también se les derrama en un holocausto brutal que destruye a su propia gente. Si no, pregúnteles a las madres argentinas que acuden impotentes a la destrucción de muchos de sus hijos.