Pasa el tiempo, y no pasa nada
La Provincia plantea que ninguno de los sistemas con cámara filmadora o radar que usan los municipios para labrar infracciones sobre las rutas cumple con la ley. Fernando Colautti.
La Provincia plantea que ninguno de los sistemas con cámara filmadora o radar que usan los municipios para labrar infracciones sobre las rutas cumple con la ley.
Pero nada pasa.
Por una parte, los municipios replican que tienen autonomía jurídica para decidir el modo en que ejercen los controles dentro de sus ejidos urbanos.
Pero la Provincia argumenta que sobre rutas nacionales y provinciales que no pierden continuidad -aunque atraviesen zonas urbanas- el poder de control es compartido con ella y rige entonces en esos tramos la ley provincial de tránsito.
La discusión lleva años por idénticos andariveles, sin que se resuelva.
Ahora, la Provincia vuelve a intimar a esos municipios y comunas, con los mismos argumentos y sobre la base de la misma norma con que lo hizo hace casi tres años.
Y los intendentes y jefes comunales vuelven a responder que contestarán igual que entonces. No pasa nada.
¿Algo cambiará tras esta nueva intimación?
Casi nada varió desde 2007, cuando empezó a regir la norma sobre la cual la Provincia se sienta para plantear que es ilegal el modo en que esos municipios cobran multas hoy.
Mientras tanto, la confusión invade a los ciudadanos. La cuestión central no es la duda de los infractores sobre si deben pagar o no una multa. Sí lo es que para la sociedad resulta inentendible que pasen los años y no se establezca un criterio al que atenerse.
Mucha gente envía sus mensajes preguntando qué hacer, a quién quejarse cuando creen que no han cometido la falta (ya sea porque así fue, o bien porque no la recuerdan).
¿Dependerá de un fallo judicial ese criterio final? Ni causa hay iniciada, por lo que es probable que se deba esperar bastante más, sin que nada pase.

