Mercados adictos al estímulo de la FED
La lenta recuperación del mercado de trabajo en una economía donde la tasa de desempleo todavía se ubica en 7,9 por ciento, indicaría que el retiro de los estímulos no está a la vuelta de la esquina, ¿2014? Marina Dal Poggetto.
Las minutas de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) de enero, una suerte de transcripción de las discusiones de los miembros del Comité de Política Monetaria, dieron a conocer el debate al interior de la entidad monetaria en torno a los costos y beneficios asociados al programa de compra de títulos e inyección monetaria por 85 mil millones de dólares mensuales (denominado QE3). Una herramienta que pretende mantener en niveles bajos las tasas de interés para estimular el consumo y la inversión en una economía que –como contrapartida del desendeudamiento de los hogares y la lenta recuperación del empleo– avanza a paso lento. Si se sostiene hasta fin de año, multiplicaría por cuatro la hoja de balance de la Reserva Federal desde 2008. Por un lado, algunos participantes del Comité indicaron que, en función de los costos potenciales (inestabilidad financiera y aumento de las expectativas inflacionarias), sería conveniente aminorar o finalizar la inyección de liquidez, vía la compra de títulos, antes de que la recuperación del mercado laboral se materialice. Por el otro, algunos integrantes (entre los cuales se encontrarían el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, y la vicepresidenta, Janet Yellen) señalaron que los costos de un retiro demasiado pronto del estímulo monetario "serían significativos", por lo que las compras de títulos deberían continuar hasta tanto se genere una recuperación sostenida del empleo. En lo que respecta al diagnóstico de la coyuntura económica, la autoridad monetaria entiende que, si bien los escenarios de disrupción financiera son acotados, la recuperación económica continúa manteniendo un ritmo moderado. Sin embargo, el Comité sigue poniendo énfasis en los riesgos asociados a los recortes fiscales en Estados Unidos (EE.UU.) y a los desbalances en Europa, al tiempo que entiende que "la recuperación del mercado de trabajo está lejos de haber sido completada". Frente a este contexto, algunos miembros expresaron que la FED debería estar preparada para variar el ritmo de compra de títulos en función de la trayectoria del empleo y la inflación. Tras la publicación de las minutas, los mercados financieros procesaron cierta incertidumbre en torno a la duración y tamaño del programa de compra de activos. Situación que, frente a un mundo desarrollado donde las señales de recuperación de la economía real son duales y donde el ruido político permanece vigente por el debate en torno al recorte fiscal en EE.UU. y las elecciones parlamentarias en Italia, gatilló una corrección no menor de los mercados de acciones desde los máximos niveles de los últimos cinco años. En alguna medida, la minuta intenta desinflar una burbuja incipiente en los precios de los activos (acciones, monedas y materias primas) que no refleja las condiciones propias de la economía sino, más bien, la abundancia de liquidez producto de la propia política de la Reserva Federal. Sin embargo, la lenta recuperación del mercado de trabajo en una economía donde la tasa de desempleo todavía se ubica en 7,9 por ciento, indicaría que el retiro de los estímulos no está a la vuelta de la esquina, ¿2014?
*Directora y economista de Estudio Bein & Asociados.

