Más allá de los goles
La fiebre por el Mundial pone detrás de los arcos las buenas y malas noticias económicas. Juan Turello.
La fiebre mundialista se ha metido en nuestra vida, y los cordobeses -que ponemos a la selección nacional por encima de todo- estamos embriagados por lo que nos llega desde Sudáfrica. Sin embargo, los problemas reales de la economía están ahí, a la vuelta de la esquina, y seguirán evolucionando, más allá de que el equipo de Diego Maradona logre o no pasar de ronda.
La pasión que despierta el Mundial de fútbol se suma a los festejos por el Bicentenario, lo que termina por colocar al humor social muy por encima de la mala onda que existía un año atrás. Así, 35 por ciento de la población cree que la situación económica será mejor este año que en 2009, al tiempo que los pesimistas disminuyeron 22 puntos en relación a un año atrás, según la encuesta de Poliarquía. Fabián Perechodnik, director de la consultora, explicó a La Voz del Interior que "en los últimos seis meses se revirtió el proceso y crecieron las expectativas positivas, al mismo tiempo que se nota una baja en las negativas".
Las expectativas favorables, junto al mayor empleo y el dato cierto de una mejora en el salario (en base a los acuerdos de paritarias), empujan el consumo, el principal motor de la recuperación económica. Miguel Ángel Bein -uno de los primeros analistas en pronosticar una expansión para este año- cree que la mejora real estará en torno del cinco por ciento.
La encuesta de Poliarquía también muestra que la agenda sigue dominada por los temas económicos -desempleo, problemas en la actividad e inflación- concentran el 31 por ciento de las preocupaciones.
Los últimos datos del Ministerio de Trabajo de la Nación lo ponen negro sobre blanco: el 60 por ciento de los trabajadores formales cobran menos de dos mil pesos de bolsillo, mientras que quienes son informales perciben en promedio la mitad.
Manteca al techo. Córdoba no es ajena al cambio de humor de la sociedad.
El campo recibirá este año en bruto 5.121 millones de dólares (más de 20 mil millones de pesos) por la segunda mejor cosecha de su historia. La soja volvió a ser la estrella al aportar tres de cada cuatro dólares que ingresaron en los bolsillos de los productores, aunque la rentabilidad es menor en relación con campañas anteriores, afirma Guillermo Acosta, titular del Instituto de Investigaciones Económicas (IIE) de la Bolsa de Comercio de Córdoba.
Los productores argentinos aún tienen disponible en granos depositados en "silos bolsas" o acopios, más de 11 mil millones de dólares.
La industria registró en el primer cuatrimestre una expansión de 11,8 por ciento, según datos de la Unión Industrial Argentina (UIA), aunque con comportamientos muy dispares por actividades.
Los autos se llevaron la pole position con un incremento de 67 por ciento, en tanto el sector de alimentos y bebidas recién está recuperando el nivel que exhibía en 2009, luego de numerosas marchas y contramarchas con las exportaciones.
La construcción registra también mejoras en cuanto a los metros cuadrados permisados -Córdoba tiene el mayor salto entre los 42 principales municipios del país- y en el empleo, aunque los indicadores aún están lejos del mejor momento del sector en setiembre de 2008.
A marzo último, aún faltaba recuperar 64,1 por ciento, explica Acosta en el informe de la Bolsa.
El empleo formal, como no podía ser de otra manera, recuperó siete por ciento en el Gran Córdoba en el primer trimestre de este año, de acuerdo con datos de Daniela Cristina (Iaraf). Más ingresos supone también un empuje al consumo.
No obstante, hacia el tercer trimestre la expectativa de incorporar mano de obra cae en relación a los tres períodos anteriores, advierte la consultora Manpower tras encuestar a 800 empleadores en todo el país. La retracción tiene que ver con la necesidad de las compañías de conocer el cierre de las negociaciones paritarias antes de decidir la incorporación de más personal, se explica.
Después del Mundial. Seguramente que cuando la pelota deje de rodar en Sudáfrica, la agenda económica reaparecerá con fuerza.
Precios. El comienzo del segundo semestre será clave para conocer de qué modo impactará la inflación sobre el nivel de actividad.
El economista Bein calculó que la suba de precios se situará finalmente en torno del 21 por ciento, aunque otros institutos de economía prevén un alza en torno del 25 al 30 por ciento. El dólar seguirá siendo un ancla: Bein prevé una mejora de sólo 10 por ciento en el año (terminaría en torno de 4,10 pesos).
En mayo, hubo una desaceleración en la suba de los precios impulsada por la estabilidad de la carne, lo que arrojó un aumento promedio de 0,7 por ciento, según el Indec. Las consultoras privadas midieron al menos el doble de esa cifra.
La debilidad fiscal del Gobierno nacional seguirá en el orden de prioridades, luego del fracaso del canje de deuda y la continuidad del cierre de los mercados externos de capital para la Argentina y las provincias. Las cajas del Banco Central y de los organismos públicos ayudarán a Cristina Fernández a terminar el año sin sobresaltos, aunque a riesgo de alimentar la inflación.
Los mayores fríos de julio y agosto, por último, serán otro test para Julio de Vido y su equipo sobre la política energética.
Pero ya habrá tiempo para volver sobre estos temas y el embate de la oposición en el Congreso. Ahora, !vamos a ver el Mundial!

