Entre el temor y la realidad
La que pasó fue una semana inquietante por las informaciones del exterior, luego del anuncio de la muerte del “Enemigo Público Nº1 de Estados Unidos”. Héctor Marín.
La que pasó fue una semana inquietante por las informaciones del exterior, luego del anuncio de la muerte del "Enemigo Público Nº1 de Estados Unidos", que generaron expectativa en los mercados por ver en qué manera los afectaba la noticia. De cualquier modo, indicadores a nivel mundial incidieron en las cotizaciones. La baja pronunciada del petróleo (a 99,80 dólares en Nueva York) al anunciarse que en Estados Unidos las reservas eran mayores a las estimadas, y el anticipo de que la actividad económica global no crecería al ritmo esperado, hicieron que los precios de las commodities, disminuyeran sensiblemente y provocaran una alerta en todo tipo de inversiones. Con esto, el dólar se fortaleció en el mundo en detrimento, sobre todo, del euro. Otros datos desalentadores llegaron de la mano de China y Europa y sugerían una baja en la demanda de energía y metales básicos. Esto supone el riesgo de una corrección inminente luego de algunas subas desmedidas.Pese a una leve mejora el viernes (por creación de puestos de trabajo mayor a lo esperado), el panorama sigue siendo de cautela. En el mercado local, los argentinos siguen refugiándose en el dólar a través de distintos instrumentos ante la incertidumbre que se genera en un año eleccionario. En la plaza accionaria, lo más relevante fue la noticia del levantamiento de la sanción a Siderar para cotizar luego de cuatro días, en un mercado anodino y para nada animado.

