Agobiados
La sequía no sólo golpea a productores, también a comercios y empleos. Juan Turello.
Aun en los principales lugares de veraneo, hay una sensación de agobio por las altas temperaturas, los prolongados días de calor y la falta de lluvias, que se repite desde diciembre. Ese combo meteorológico también comenzó a golpear a la economía a partir de una sequía que se avizora más grave que la de la campaña 2008/09. En algunos puntos, es considerada como la peor en los últimos 50 años. La mortandad de animales y fuertes pérdidas en las próximas cosechas de maíz y soja ya prendieron varias luces de alerta. Los consorcios agrícolas (reunidos en Crea) advierten que la situación es grave en el centro y sur de Córdoba, dos núcleos productivos por excelencia. "En general, la situación de los cultivos de granos gruesos es muy preocupante, ya que la expectativa de rinde es de cero a muy bajo en muchos casos", advierte Crea. Néstor Roulet, titular de Cartez (agrupa a las principales entidades rurales de Córdoba), le puso volumen y precio a las pérdidas: la provincia ya resignó 20 por ciento de la cosecha de maíz (1,96 millón de toneladas) y 10 por ciento de la soja de primera (1,4 millón). En ambos granos las pérdidas alcanzan a 3,43 millones de toneladas, unos 786 millones de dólares, calculó el dirigente rural. ¿Qué importancia tienen esos datos? Mucha, ya que un menor ingreso para los productores anticipa una caída en el consumo doméstico y en posibles inversiones en maquinaria agrícola. La cifra no es menor si se tiene en cuenta que el consumo interno (que motorizó el 80 por ciento del crecimiento económico en 2011) fue más fuerte en el interior y en las poblaciones de menos de 100 mil habitantes. Esa demanda se expandió 3,2 por ciento con relación a 2010, mientras que el aumento del consumo promedio fue de 2,4 por ciento, de acuerdo a la consultora CCR. Alimentos y ropa sostienen miles de comercios en todo el país y puestos de trabajo, que ahora se podrían perder.El problema no estará sólo en los pueblos y ciudades del interior: también golpeará las arcas públicas.El panorama se completa con un sector metalmecánico que sentirá los menores ingresos del campo y un Brasil que moderará su demanda. La economía brasileña se expandirá en torno al 3,5 por ciento, resintiendo la demanda de bienes importados. Variables en juego. Aunque aún es temprano para trazar un pronóstico definitivo sobre qué sucederá con el consumo en 2012, las señales son inquietantes. A los menores ingresos del campo por la sequía y un Brasil más moderado en pedidos industriales (autos y repuestos), se suma que también la solicitud de nuevos créditos podría pisar el freno por las altas tasas y la posibilidad de que los salarios no repitan el éxito de 2011, cuando subieron en promedio 27 por ciento. Los gremios mecánicos (Smata) y metalúrgicos (UOM) aceptarían la sugerencia presidencial de que la mejora ronde el 18 por ciento. Ambos sectores están acostumbrados a lograr hacia fines de año sendos bonus o pagos extras, que compensarían esa suba moderada. Para el líder de la CGT, Hugo Moyano, esos guiños no son buenas noticias, ya que los camioneros han sido más golpeados por el pago de Ganancias. Para colmo, las pérdidas en la cosecha suponen 114.333 viajes menos hacia el puerto, según los cálculos de Cartez. La pérdida llegaría a 411,6 millones de pesos. Para muchos funcionarios, empresarios y sindicalistas, el año comienza a jugarse en marzo, cuando asalariados y vecinos tengan en sus manos las boletas con los nuevos precios de los servicios y los cedulones con los fuertes aumentos dispuestos por los municipios (el alza mínima en la ciudad de Córdoba será del 70 por ciento) y de la Provincia. La también agobiante presión impositiva total ya se lleva más de uno de cada tres pesos que produce la economía.

