Grasas buenas
Las avellanas también son una fuente excelente de folatos, en especial para mujeres embarazadas y niños.
Además de ser muy energéticas, las avellanas tienen una composición de grasas poliinsaturadas que las convierte en un fruto seco cardiosaludable. Con sólo un puñado de frutos secos, se reduce el riesgo cardiovascular. Los frutos secos poseen grasas saludables que ayudan a reducir el nivel de colesterol malo y a incrementar el bueno. Se trata de grasas insaturadas (mono y poliinsaturadas), ácidos grasos oleicos (alrededor del 70%) y linoleicos, así como ácidos grasos omega 3. Por otro lado, contienen antioxidantes, entre ellos, las vitaminas E (40 mg/100 g) y C, que son imprescindibles para combatir la acción de los radicales libres, sustancias responsables de algunas enfermedades degenerativas y del envejecimiento.
Las avellanas también son una fuente excelente de folatos, en especial para mujeres embarazadas y niños. Además, su elevado contenido en fibra las convierte en excelentes complementos a la hora de resolver problemas de estreñimiento. Poseen un gran contenido mineral, ya que aportan magnesio, fósforo, potasio, calcio, hierro y oligoelementos como el zinc y el selenio.
Hay avellanas con cáscara, descascaradas, enteras, peladas o sin pelar, troceadas y molidas. Se pueden comer como aperitivo y como ingrediente de numerosas preparaciones, sobre todo dulces como helados, turrones, chocolates y licores. ¡Hasta el miércoles!

