Dólar ¿paralelo o divergente?
A unque el dólar blue (otrora negro) venía creciendo en las sombras desde hace algún tiempo, las medidas de restricción para su compra han terminado de instalar en la consideración de mucha más gente la existencia de “otro” dólar. Roxana Acotto.
A unque el dólar blue (otrora negro) venía creciendo en las sombras desde hace algún tiempo, las medidas de restricción para su compra han terminado de instalar en la consideración de mucha más gente la existencia de "otro" dólar. Como blue suena medio extraño y negro demasiado oscuro, muchos medios optaron por recuperar de ediciones ya superadas la denominación "dólar paralelo".Y aunque parezca un preciosismo irrelevante, es interesante preguntarse si realmente será paralelo o divergente.A ver: una paralela corre a una misma distancia de otra, lo que implicaría un dólar oficial a -por ejemplo- 4,25 y uno paralelo a 4,80. Así al menos por algún lapso de tiempo. Lo que hemos visto en estos días es un dólar divergente del oficial: de 4,60, tocó 4,85, 5,05 y hasta 5,15. Es lógico pensar que esa disparada tenderá a encontrar un techo y ahí sí, correr paralelo al oficial, al menos por un tiempo.Lo que nadie sabe es a qué distancia quedará una paralela de la otra: 10 por ciento no sería grave, 20 por ciento ya es otro tema y un valor por encima de esa magnitud se prestará aún más para todo tipo de "bicicletas" y pasamanos. Si el Gobierno tiene un plan (quizá acusar al "mercado" de devaluar), no lo ha explicitado. Más bien parece que las medidas que toma atizan la situación antes que calmarla. En una semana se fueron de los bancos casi 700 millones de dólares, más del cuatro por ciento del total de depósitos en esta moneda. Un par de semanas en esa dirección no dejará al Gobierno frente a un buen escenario para el "recambio" de autoridades.Conocer el nombre del futuro ministro de Economía (ahora que Kirchner no maneja más esa cartera) sería una buena señal del rumbo: ni un paso atrás o alguien que entienda el mercado, esa sería la duda a resolver.Con incertidumbres de todo tipo, el dólar buscará más la divergencia que estacionarse sobre alguna línea paralela al oficial.

