Se consolida la tendencia
A la estabilidad macroeconómica y al fuerte influjo de capitales especuladores se les sumaron otros fundamentos. Leandro Gorrín.
El comportamiento de los precios agrícolas continúa transitando una senda positiva en los principales mercados internacionales. A la estabilidad macroeconómica y al fuerte influjo de capitales especuladores que venían apuntalando este comportamiento, ahora se les sumó el aporte de los fundamentos para consolidar esta tendencia. Quienes más se beneficiaron con esto fueron la soja y el maíz, cuyas cotizaciones evidenciaron subas más pronunciadas que en el caso del trigo. El sustento para la oleaginosa provino conjuntamente del lado de la oferta y del lado de la demanda.En el primer caso, por la escasez de lluvias que está predominando en Brasil, segundo proveedor mundial del poroto. Con esto, merman las reservas de humedad del suelo en la antesala de una campaña en la cual prevalecería el fenómeno de La Niña, cuya característica principal es que trae menos precipitaciones de lo normal a Sudamérica. De confirmarse este evento en los próximos meses, el mercado sojero se mantendrá sostenido ante el riesgo productivo que enfrentará la región.Por otra parte, la demanda sobre el complejo sojero se muestra cada vez más firme, principalmente a partir de las compras lideradas por países con capitalismos emergentes, como China e India. El primero de ellos importó casi 4,8 millones de toneladas de poroto durante el mes de agosto, manteniendo las adquisiciones en los niveles más elevados de su historia. En tanto, se proyecta que la demanda india por aceites vegetales rompa su récord por cuarto año consecutivo en el presente ciclo, debiendo crecer necesariamente para atender el incremento de la población y el ingreso per cápita, favoreciendo tanto al de soja como al de palma. Impulso estadounidense. Por el lado del maíz, el factor fundamental que dio sustento a las cotizaciones llegó desde los Estados Unidos, por lejos el principal productor del forrajero a escala global. Con una cosecha que ya cubrió alrededor del 18 por ciento de la superficie, los rendimientos obtenidos quedaron por debajo de lo que se esperaba. Esto llevó a que algunos analistas empiecen a corregir notoriamente sus estimaciones, anticipando que la producción podría contraerse hasta cerca de 320 millones de toneladas. Balances mundiales de oferta y demanda más ajustados elevan la plataforma a partir de la cual se forman los precios en Chicago. La confirmación esta semana de que las tasas de interés estadounidenses se mantendrán en niveles muy bajos buscando impulsar la recuperación económica, debilitó nuevamente al dólar y realzó la competitividad de la mercadería norteamericana, aportando aún más en ese sentido. En definitiva, si bien la gran afluencia de los fondos de inversión vuelve al mercado más vulnerable a sufrir correcciones, resulta claro que, de concretarse, lo harían dentro de un rango de valores que están por encima de los niveles actuales.

