Otro guiño oficial para Buzzi
En la cadena ganadera y de carnes comienza a ser insistente el reclamo (por parte de los frigoríficos exportadores) de una adecuación cambiaria, vía quita de retenciones. Un hombre de Moreno, en la ex Oncca. Carlos Petroli.
Hubo reacciones de aprobación, en particular de parte de la Federación Agraria y de algunos referentes legislativos, ante la ratificación de que el Gobierno nacional enviará al Congreso un proyecto para limitar la tenencia de tierras en manos de inversores extranjeros. Pero también se advierte que el tema no encabeza la agenda de prioridades entre las empresas y entidades del agro local. Los inversores y organizaciones del sector ya estaban anoticiados de la iniciativa: la Presidenta lo había anticipado el mes pasado, durante la apertura de las sesiones ordinarias del Parlamento. En el ámbito legislativo quedaron varados, en cambio, otros proyectos altamente sensibles para la toma de decisiones y la planificación productiva. Desde una reforma de la ahora extinguida –por decreto– Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca), hasta una revisión de la estructura de los derechos de exportación.El anuncio sobre la política de tierras brilla más como una señal del oficialismo para congraciarse con los pequeños y medianos productores y con el líder de la FAA, Eduardo Buzzi, a quien busca alinear con el "modelo" a través de distintas acciones. A sabiendas de que "el campo no es uno solo", la estrategia oficial también se empeña en restar volumen a la unidad gremial del sector en el escenario político electoral. Segundo plano Con el debate sobre la tenencia de la tierra, otros asuntos de la coyuntura pasan a ocupar un segundo lugar en la agenda legislativa oficial. En la agenda empresaria y del propio sector laboral está candente la crisis de la industria frigorífica. En la cadena ganadera y de carnes comienza a ser insistente el reclamo de una adecuación cambiaria, vía quita de retenciones (aunque hoy las exportaciones están en su nivel más bajo desde la crisis de la aftosa en 2001, cuando gobernaba Fernando De la Rúa).Incentivos para la cría, como créditos a valor producto también están en la mente de los productores ganaderos.En el segmento agrícola, en tanto, se insiste en contar con una política mucho más proactiva, que incentive las decisiones de siembra y la producción de trigo y de maíz, dos mercados que siguen intervenidos.La Sociedad Rural Argentina fue una de las entidades de la Mesa de Enlace que objetó el apuro oficial por la ley de tierras en manos extranjeras. "Nos sorprende que la Presidenta tenga tanto afán en discutir este tema en el Congreso y que, en cambio, haya reemplazado un organismo tan cuestionado como la Oncca por decreto, burlando en ese caso al Parlamento. Existen otros temas que requieren un tratamiento mucho más urgente para la agroindustria, como la imposibilidad de los productores de vender trigo", dijo el titular de la Sociedad Rural, Hugo Luis Biolcati. Molinos, con el freno. El retraso en los pagos oficiales de las llamadas compensaciones a los agroalimentos se agravó tras la disolución de la Oncca y dejó sus atribuciones repartidas entre los ministerios de Economía, Agricultura e Industria. En los últimos días los molinos harineros, que reclaman pagos por unos 900 millones de pesos, se plantaron y frenaron el abastecimiento ante la posibilidad de financiar la producción. Los que tuvieron posibilidad de aguantar ese agujero financiero, incrementaron los precios hacia el resto de la cadena (panaderías e industrias de farináceos). Esos pagos podrían agilizarse si se contabiliza que ayer, por una resolución conjunta ministerial, el Gobierno designó a Lisandro Tanzi como secretario ejecutivo de la nueva unidad encargada de pagar los subsidios. De 36 años, Tanzi es licenciado en Relaciones Internacionales y allegado al secretario Guillermo Moreno.

