Las señales monetarias dejan la soja en los silos
El productor será muy cauteloso en lo que queda del año para vender soja. La razón está a la vista: las minidevaluaciones del tipo de cambio generan expectativas de un dólar más alto.
En junio Chicago ha consolidado un cambio de tendencia bajista en las tres principales commodities agrícolas. La soja acumulo bajas de 11 dólares por tonelada en las posiciones futuras cercanas julio/agosto y con mucho menor caída de 1,5 dólares en las posiciones futuras lejanas, noviembre 2014 y enero 2015.En el caso del maíz la baja en Chicago posición julio fue de ocho dólares y el dato más relevante es la baja que se produjo desde comienzos de mayo hasta esta semana, acumulando una pérdida de 25 dólares. En el caso del trigo la baja desde principios de junio fue de 10 dólares, mientras que la baja acumulada llega a casi 40 dólares por tonelada. Como vemos, tanto en el trigo como en el maíz han tenido fuertes pérdidas desde principios de mayo impactando en distinta proporción a los mercados de ambos productos en Argentina. Hay que tener en cuenta lo que sucede en nuestro país para interpretar bien los mercados y el impacto directo que tiene sobre la actitud del productor: no vender un solo grano y retener lo máximo posible en tiempos de devaluación seguida por inflación. Recuerdos del futuro. Esta estrategia no significa que sea la más acertada económica o financieramente, pero para la psicosis del productor por experiencias vividas siempre le ha dado resultado. Todavía está en el inconsciente de aquellos que peinan canas, la salida de la crisis de 2000 y la maxidevaluación post convertibilidad. En el plano interno, el Banco Central (BCRA) acelero el ritmo de devaluación a comienzos de junio y dejó que el dólar avanzara dos centavos a 8,12 pesos. Es el mayor movimiento diario que se registró desde el 15 de mayo. El mercado está convencido que los dólares que faltan por liquidar los exportadores no alcanzarán para mantener las tasas de interés en el nivel actual y al dólar semi-congelado, por eso creen que las mini devaluaciones se acelerarán. El objetivo del BCRA es devaluar el dos por ciento mensual y de esta forma igualar la tasa de interés. A partir de este mayor ritmo de devaluación los agroexportadores repitieron la estrategia de guardar los dólares. Y este es el principal motivo por el cual los productores de soja no venden su cosecha, están almacenando en sus silos y reteniendo las ventas de soja disponible a la espera de la mejora en los precios de venta, por la mayor devaluación del dólar.
¿Qué pasó otros años?
Durante mayo los productores vendieron 4,6 millones de toneladas. Un año atrás las ventas fueron tres millones de toneladas. Las entregas totales de la actual campaña llegan a 19,29 millones toneladas, equivalentes al 35 por ciento del volumen de producción (55 millones de toneladas).
A igual fecha de 2013 las ventas acumuladas hasta fin de mayo llegaban a 20,81 millones de toneladas, equivalentes al 44 por ciento de la producción (47,5 millones). Este año el productor ha vendido 1,57 millones de toneladas menos que a igual fecha del año anterior.
El dato más importante para el mercado es el saldo sin vender de soja que todavía tienen los productores, en esta cosecha el saldo sin vender es de 35,76 millones de toneladas, mientras que en la cosecha anterior fue de 26,68 millones de toneladas.
Y dos años atrás, 2012, ese acumulado era de solo 13,2 millones de toneladas.
Se proyecta un mayor ritmo de ventas de soja durante julio: cuando los productores deben afrontar vencimientos y deudas por insumos. Para ese momento deben vender un estimado de tres millones de toneladas de soja. Por estas razones, se estima que hasta fin de julio, los productores van a acelerar el ritmo de ventas de soja.
En agosto cuando las deudas y préstamos bancarios estén pagados, no tendrá más motivación para entregar la producción.
Ayer en Rosario
Pérdidas. La caída de los mercados externos condicionó la operatoria local y redujo la disposición a pagar de los habituales compradores de soja y maíz. La oleaginosa fue nuevamente la más afectada, acumulando pérdidas superiores a 150 pesos por tonelada en lo que va del mes.
Soja. Con descarga inmediata los ofrecimientos comenzaron en 2.430 pesos, aunque algunos compradores mejoraron luego hasta los 2.450 pesos.
Maíz. Se ofrecieron 1.215 pesos con descarga contractual. Por la entrega diferida hasta julio se pagaron 150 dólares por mercadería grado 2, y caer hasta 146 dólares en agosto.
Trigo. Los valores ofrecidos se ubicaron en 2.070 pesos en el disponible y 250 dólares con entrega en julio.
* Analista del mercado www.agripac.com.ar

