De tan gaucho, el sorgo ya se calza las botas
Nuevos materiales: el programa de mejoramiento en el Inta Manfredi comprende una paleta muy diversificada de variedades.
Basta con recorrer el criadero de sorgo que existe en la experimental de Manfredi para darse cuenta de que transcurren años de trabajo en experimentación y desarrollo de nuevas variedades e híbridos y distintas tecnologías de manejo y sanidad vegetal. La escasa difusión del cultivo debido a una serie de variables –situación que se ha revertido en este último tiempo– mantuvo a este cultivo al margen de la mente de los productores, hasta que tomaron conciencia de sus prestaciones, sobre todo para quienes necesitan recuperar el suelo o transformar granos en carne, entre otros.Los convenios de vinculación tecnológica (CVT) que tiene el Inta han posibilitado que los híbridos graníferos, forrajeros, sileros y también variedades desarrolladas en la estación experimental de Manfredi ocupen hoy un sitio importante en el mercado nacional. "Tenemos casi el 10 por ciento de penetración en el mercado comercial de semillas, a través de convenios con Pemán y Asociados y Capeloni Semillas. Esto es importante ya que de esta manera llegamos a todos los estratos a nivel del productor, no sólo con híbridos sino también con variedades para distinta utilización", menciona la ingeniera agrónoma Laura María Giorda, responsable del programa de mejoramiento de sorgo de la estación.El cambio climático global contribuye a que haya zonas con períodos de sequía, otras que se inundan, suelos con deficiencias hídricas y/o salinidad; son tierras que hay que recuperar y el sorgo juega un rol importante. Además, existe una gran variabilidad genética del cultivo, que permite tener en el mercado materiales para cada necesidad y uso, con una calidad equiparable al maíz, en silaje de planta entera,siempre y cuando se optimice el cultivo de sorgo a través de un manejo correcto. Las claves radican en un correcto manejo en lo que hace a implantación, fecha de siembra para distintas localidades y latitud, densidad de siembra adecuada de acuerdo al tipo de material seleccionado según su utilización (grano, forraje, silaje) y cada condición de suelo y clima. Esta interacción de la genética con el correcto manejo es la base del éxito del cultivo. Usos diversificados. Según Riorda, el sorgo volvió para quedarse y el Inta propende a su valor agregado: no sólo se está usando en la alimentación de bovinos; a través de otros programas de desarrollo se comenzó a usar en caprinos y ovinos. Se adapta a distintas zonas con limitantes edafoclimáticas, de manera que no sólo cumple la función de incorporar valor agregado, sino que es sustentable ya que mantiene y recupera los suelos.En biocombustibles, se puede utilizar tanto el grano como el tallo de sorgos que tienen un alto contenido de azúcar; similar a la caña de azúcar. Esto constituye una ventaja que no la tiene el maíz. Se puede obtener etanol de sorgo a partir del almidón del grano como a partir de los azúcares simples presentes en la caña de los sorgos azucarados. Mientras que del maíz se consigue etanol sólo del almidón del grano. También se puede obtener energía, biogás y electricidad, a través de la utilización de materiales con alto contenido de lignina.La variabilidad genética, que permite distintos usos en diferentes ambientes, la existencia en el mercado de materiales específicos para cada necesidad, definen al sorgo como un "cultivo gauchito", define Giorda.El programa de mejoramiento de la experimental Manfredi contempla el desarrollo de cultivares con tolerancia/resistencia a factores bióticos, estrés hídrico, salinidad y temperaturas extremas. También para lograr mayor tamaño, calidad de grano y biomasa como azúcar en tallo y menor lignina (nervadura marrón), caracteres agroindustriales para bioetanol, azúcar en tallo y alto contenido de lignina (fibra) para bioenegía, mejoramiento genético para alto contenido de nitrógeno en grano y mayor eficiencia en el uso de nutrientes. Nuevos cultivares. Ya fue enviado al registro de cultivares materiales entre los que se cuenta Antel Inta, de perfil forrajero-granífero, nervadura marrón (bajo contenido en fibra y alta digestibilidad), con azúcar en tallo, alta productividad de grano (rojo sin taninos condensados), y alta proteína (10 por ciento) y grano grande. Se suma Alca Inta, también nervadura marrón, precoz de baja altura. Otros materiales en desarrollo, que tienen más de dos metros de altura, son derivados de una población de Antel, nervadura marrón, alta digestibilidad y azúcar en tallo y resistente al vuelco físico de la planta y al vuelco por patógenos como Fusarium spp. Recientemente se registraron variedades e híbridos sileros blancos, sin taninos condensados, de alta calidad de grano y productividad de biomasa. Se trabaja además en el desarrollo de líneas, variedades e híbridos azucarados alcoholeros, que tienen más de tres metros de altura, con resistencia a deficiencia hídrica y vuelco, alto contenido de azúcar en tallo, como Biosilero Inta. Y se evalúan cuáles son las zonas agroecológicas a las que se adaptarán mejor estos sorgos alcoholeros.Otro avance a destacar es la difusión del sorgo en zonas donde es una novedad, o en las que se había dejado de implantar; el caso de las provincias de San Juan y Mendoza, Chubut y San Luis, para ser destinado a pequeños y medianos productores (en bovinos y programa ovino/caprino).La adaptación del cultivo es magnífica aun bajo siembra en las peores condiciones posibles de clima, suelo, manejo y fecha de siembra.

