El maní hizo cáscara en la Snackex de Barcelona
Entre almendras de California, pistachos de Irán y castañas de Brasil, el producto cordobés se destacó por su sello de origen.
Barcelona (España). Sobre el final de la tibia primavera mediterránea se cumplió la edición 2011 de la Snackex, con la masiva participación de operadores del comercio mundial de snacks y frutos secos. La feria-congreso tuvo lugar en el complejo ferial Fira Gran Vía de Barcelona, recientemente inaugurado. Exportadores, importadores, brokers, proveedores de servicios, fabricantes de equipos, y expertos en temas de seguridad alimentaria, nutrición, legislación sanitaria y mercados se reunieron para debatir, hacer negocios e intercambiar visiones. Más de dos mil delegados del mercado de nueces de 55 países asistieron a una nutrida agenda de exposiciones, degustaciones y conferencias en los cinco mil metros cuadrados que la ESA (European Snacks Association), entidad organizadora, dispuso para la feria.Entre los expositores, además de "Maní de Córdoba" –único producto con denominación de origen del mercado–, se dieron cita las almendras de California, pistachos de Irán, piñones de China, castañas de Brasil, snacks de diversas marcas europeas y asiáticas, instrumental de laboratorio para inspección de calidad, equipos para embalaje y rotulado de envases. Paralelamente, el programa de conferencias abordó temas variados.En tendencias del consumo se habla de un consumidor cada vez más exigente y puntilloso lector de etiquetas. Los formatos de publicidad y comunicación asumen el permanente desafío de fidelizar y lograr métodos innovadores de inserción. Por supuesto, Internet viene a sumarse como una ilimitada herramienta de divulgación, cuyo aprovechamiento abre horizontes insospechados y por cuya virtud la globalización es un hecho palpable y cotidiano.El mercado de nueces y snacks en Europa permanece firme, mientras las autoridades insisten en la necesidad de producir alimentos sanos en el marco de esquemas sustentables y endurecen la legislación en este sentido. Familia numerosa. El stand de "Maní de Córdoba" –el más bonito y exitoso– fue posible gracias al apoyo de la Agencia ProCórdoba y la Fundación Export-Ar. Este año también se hizo presente la colaboración de ProArgex, dependiente del Ministerio de Agricultura de la Nación. La Cámara Argentina del Maní movió el escenario con su tradicional familia numerosa: unos 50 delegados de empresas exportadoras, laboratorios, surveyors, consultores de seguridad alimentaria y servicios dedicados a la exportación. En esta oportunidad también su sumó el acompañamiento del Banco Supervielle. La delegación manisera, además, recibió en su coqueto stand la visita del cónsul argentino en España, Felipe Álvarez de Toledo. Un sentimiento. "El maní no es un oleaginoso, es un sentimiento". El comentario jocoso de ciertos miembros de la delegación alude a la errónea clasificación que pesa sobre el producto: botánicamente es una legumbre, pero en el comercio internacional está incluido en el capítulo de las "nueces y frutos secos", junto con las castañas, almendras, avellanas, pistachos, macadamias y otras "nuts". La industria manisera nacional exporta unas 600.000 toneladas anuales de manufacturas de maní a 88 países. Este año, más que nunca, y ante un panorama proveedor inusualmente acotado, la demanda manifestó expectativa por las noticias de la cosecha argentina: con el 30 por ciento del área aún pendiente de trilla y debido al impacto de heladas y la gran variación de rindes según las distintas zonas, es probable que la producción no supere las 850.000 toneladas brutas. Emblema cordobés. La denominación de origen "Maní de Córdoba", primera marca-provincia de la Argentina, constituye una garantía de diferenciación que ha venido ganando creciente reconocimiento global. Los más fuertes importadores de maní europeos prefieren productos protegidos por este sello por las seguridades que ofrece. Entre otros atributos, el origen cordobés está avalado por estudios científicos desarrollados por el Laboratorio de Granos del Inta Manfredi, la Universidad Nacional de Córdoba, el Ceprocor y la Fundación Maní Argentino, que demuestran una superlativa composición química y nutricional del maní cultivado en nuestra provincia.Tales propiedades naturales son complementadas por una óptima condición sanitaria que resulta de las Buenas Prácticas Agrícolas aplicadas en la producción primaria y de las Buenas Prácticas de Manufactura y sistemas HACCP con que hoy cuenta la industria manisera nacional. La tecnología de punta que utilizan los laboratorios de control de las exportaciones es también un factor decisivo.

