Los toros le ganaron a la inflación
Se apreciaron un 80 por ciento en 12 meses. Es lo que deberían haber acumulado en cuatro años.
Buenos Aires. En voz baja, los criadores que recorren la 124ª Exposición Rural de Palermo se atreven a decir que la ganadería pasa por un buen momento. El mejor desde que Néstor Kirchner, cuando era presidente, decidió cerrar las exportaciones de carne en marzo de 2006.
La coyuntura de los buenos precios que exhiben el ternero, la vaca y el novillo gordo les ha permitido reponerse de las consecuencias provocadas por la sequía del año pasado y recuperar algo de las pérdidas generados por cuatro años de intervención en los mercados.
Si bien hasta ahora la lupa oficial sobre la producción de carne no se ha retirado, el escenario actual es difícil de eludir. Los novillos se han convertido en un bien escaso y, por lo tanto, para conseguirlos hay que pagarlos.
De acuerdo con un sondeo realizado por La Voz del Campo entre los cabañeros que asisten a Palermo, el mercado de reproductores se encuentra en el mejor momento de los últimos cuatro años, en especial los machos. Aseguran que en el últimos 12 meses el valor de los toros comerciales puros registrados o controlados ha subido 80 por ciento. No hacen otra cosa que acompañar la cotización del ternero y del novillo.
"Este aumento en una sola vez representa lo que deberían haber aumentado los precios en forma paulatina en los últimos cuatro años. A los números del año pasado no podíamos seguir trabajando por la suba de costos. Ahora se están sincerando los valores", reconoció Mauricio Groppo, integrante de la cabaña La Sultana, de Bell Ville. El productor aseguró que el año pasado trabajaron a pérdida y perdieron capital. Confía en que los años venideros sirvan para recuperar rentabilidad y patrimonio.
Hembras, más lentas. Por estos días, un toro de las razas británicas (Angus o Hereford) se comercializa en los remates a un valor promedio de hasta ocho mil pesos, cuando el año pasado cotizaba a 4.500 pesos. En las razas índicas más buscadas (Brangus y Braford), el reajuste es similar. Hoy se pagan los machos entre nueve mil y 10 mil pesos de promedio, contra 5.500 pesos del año pasado.
"Los precios siguen teniendo como parámetro el valor de la carne, que representa alrededor de mil kilos de novillo", aclaró Horacio Otero, de la cabaña Paymá, de las Peñas Sud.
Las que van más lentas en la recuperación son las hembras. Los criadores admiten que la incertidumbre que aún pesa sobre la ganadería condiciona la compra de madres. Antes de ingresar en una etapa de incremento en el stock prefieren frenar la liquidación y aumentar la retención de las terneras. "El toro se comienza a pagar enseguida, cuando comienza a trabajar; en cambio, el recupero de la inversión en las hembras que se compran es más largo", aclaró Alejandro Becerra, administrador de la cabaña El Carmen, de Río Ceballos.
La sequía que soportaron en los últimos dos años también les marcó la cancha a los productores. Muchos tuvieron que liquidar sus vacas a 400 pesos y hoy para reponer tienen que pagar hasta tres mil pesos. No están en condiciones de recomponer vientres.
Por eso es que algunos no se dejan encandilar por estos precios. "El ganadero viene despacio. No se quiere meter en un ciclo largo como el que representa comprar una hembra para preñar o ya preñada. Sí se inclina por un toro de calidad para mantener su rodeo", comentó Otero.
Reposición propia. En un intento por comenzar a acomodar las piezas, muchos criadores destinarán terneras de su propia cosecha a la reposición. "El precio del ternero es muy bueno, porque tiene un proceso más rápido. En cambio, en la hacienda de cría, por ejemplo las vaquillonas y vacas preñadas, el proceso es más lento porque la gente aún no tiene confianza sobre cuáles serán las reglas de juego. Deben ser claras por parte del Gobierno y hasta ahora no existen", observó Hugo Zuza, propietario de la cabaña La Bellaca de Zuza.
La cabaña con sede en Las Acequias, próxima a Río Cuarto, realizó su remate anual en Salta con precios promedios para los toros Brangus puros controlados que subieron alrededor del 80 por ciento respecto de los registrados en la edición pasada. "El promedio fue 15.080 pesos, contra menos de nueve mil en 2009", comparó el productor.
La recuperación de los precios, sin embargo, no ayuda aún a generar nuevas inversiones. "Se trata de precios compensatorios y lo lamentable es que se hayan manifestado a partir de una liquidación extrema", razonó el criador.
Más allá de la caída que muestra el consumo interno y el freno que tienen las exportaciones, algunos ganaderos confían en que se vienen varios años promisorios para la ganadería. “Vienen unos años buenos y hay que recomponer el stock. Hay que definir una estrategia para seducir a nuevas inversiones”, sostiene Groppo.
Otros son más cautos. Los precios de la hacienda en la Argentina son los más caros entre los países exportadores de carne, según sostienen desde la industria frigorífica. Un escenario que, según la visión de los frigoríficos, no podrá sostenerse mucho en el tiempo debido a las dificultades que tiene hoy el país para exportar y a los destinos a los que comercializa (no tiene acceso a los mercados de Estados Unidos ni al circuito no aftósico).La previsibilidad que pueda tener el negocio de la carne en el futuro es la figurita más difícil de conseguir. Si bien los precios de la hacienda luego de la crisis de 2001 eran inferiores a los actuales, las perspectivas para la actividad eran mejores, al punto que las exportaciones llegaron a superar las 550 mil toneladas en 2005.
Hoy, los valores de los bovinos son mejores que en aquel momento, pero no se podrán sostener sin una apertura de las exportaciones que permita convalidar esos precios, advierten los industriales.
A pesar de que el futuro no está del todo claro, en algunas regiones del país hay movimiento en ganadería. En San Luis, por ejemplo, productores de otras provincias (incluidos de Córdoba) están instalando modelos de cría.
“Con el apoyo del Gobierno de esa provincia se están desarrollando nuevas inversiones que tienen manejo con pasturas y riego complementario”, precisó Elio Sereno, representante del Centro de Inseminación Artificial La Elisa (Ciale), para el sur de Córdoba y la provincia de San Luis.
El récord de animales Angus inscriptos en Palermo no le hace cambiar el duro diagnóstico de corto plazo que tiene el presidente de la asociación. Según Sebastián Rodríguez Larreta, la caída en la oferta de carne no ha tocado el piso, que se va a dar recién el año próximo. “En 2009, nos comíamos las terneras y los vientres.
Ahora que hay menor oferta, muchos van a retener sus terneras para reponer vientres y eso se va a sentir en el consumo”, advierte el directivo, que solicita incentivos y estabilidad en el mediano plazo para recomponer el stock.