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Habría mayor encierre en abril

La ocupación de marzo en los "feedlots" (39,8 por ciento) sería la más baja en 10 años. Pero la reciente suba del gordo ha aumentado el margen por kilo ganado en los corrales. Ignacio Iriarte.

25 de marzo de 2011 a las 12:02 a. m.
Ignacio Iriarte (Analista del mercado ganadero).
Habría mayor encierre en abril

Precios que no suben más, por los límites que pone el consumidor a nuevos incrementos en los valores al mostrador. Precios que no bajan porque la oferta es inéditamente baja. En el caso de los feedlots , después del fuerte vaciado de enero y febrero, en marzo la reposición es algo mayor. Se intenta adquirir un ternero pesado, recriado, que valga no más de 10,50 pesos por kilo, de manera que la relación de compra-venta sea lo más parecida posible a uno a uno.La idea es hacer un engorde rápido, que alcance a aprovechar este pico de precios del gordo liviano. La reciente suba del gordo ha aumentado el margen por kilo ganado en los corrales: el costo se estima entre 6,50 y 7,50 pesos por kilo y el mercado puede llegar a pagar hasta 10,50 pesos por kilo de gordo. Igualmente, los feedlots están semivacíos, especialmente los de hotelería, que les cuesta mucho tentar a los inversores (que han desaparecido) e incluso retener a matarifes o abastecedores. Sostenidos. Con la reciente suba del gordo, las pérdidas se han achicado considerablemente; la baja ocupación de los corrales de principios de marzo (39,8 por ciento) permitiría pensar que estos altos precios del gordo se sostendrán por al menos dos meses más. Como en marzo, la mayoría de los corrales ha comprado más que en los meses anteriores, a favor de una oferta de invernada menos restringida, se estima que el índice de ocupación se recupere algo para principios de abril. El índice de marzo sería el más bajo para ese mes de los últimos 10 años. Los precios de la hacienda pegaron un salto espectacular entre noviembre de 2009 y octubre de 2010, cuando tocaron lo que en su momento pareció un techo para el valor del ganado. Luego, los precios se estancaron, y para fines de año y buena parte de enero de 2011 no hicieron otra cosa más que bajar en términos nominales, retrocediendo obviamente en forma importante en términos reales.A partir de febrero esa tendencia se revirtió y, a favor de la escasez estacional de hacienda, los valores del novillo no sólo recuperaron netamente los altos niveles logrados para el Día de la Madre, sino que mejoraron en términos reales.Uno de los peligros que corre el precio de la hacienda, o el precio de cualquier otro bien, en épocas inflacionarias (25-30 por ciento anual) es que si se estanca o retrocede, aunque sea poco en términos nominales, la inflación lo erosiona, y en año o año y medio de valer lo mismo, lo que era un precio altísimo se vuelve primero un valor mediocre y luego un valor que origina pérdidas. Esto pasó en otros picos históricos de precios a moneda constantes, como los de 1979 y 1987, los cuales luego en poco tiempo fueron devorados por la inflación. Índice. Después de la suba de estos últimos 30 días, que lleva al novillo a ocho pesos el kilo vivo, este valor representa en términos reales, actualizada la serie por los precios mayoristas (serie al parecer todavía no adulterada) un índice 205 para la base 1960 = 100. En noviembre de 2009, cuando empezó la suba, ese índice era de 100 puntos, y el promedio de los últimos 10 años da un índice 86, también para la base 1960 = 100. Los precios nominales del ganado tuvieron una suba espectacular (+120 por ciento) entre noviembre de 2009 y octubre de 2010, pero luego se estancaron y la inflación comenzó a deteriorarlos, como en todos los anteriores picos históricos de precios.La novedad es que el precio récord de octubre último no sólo se ha recuperado en términos nominales, sino que ha crecido en términos reales: los valores actuales son incluso superiores a los de octubre último, que se pensaba eran el techo.

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