Servidores con historia para guiar el agua a las quintas
Los 35 años del Consorcio de Regantes de la Zona Sur.
Cuando el turno de riego llega en la zona de quintas del cinturón verde de Córdoba, hay que aprovecharlo. Sea de día o de noche, en plena madrugada. Años atrás, había que salir rompiendo las penumbras con lámparas a querosén, sol de noche o, con suerte, una linterna. No pocas veces la llama de la lámpara se apagaba o el artefacto, en un tropezón, se caía, y los regantes se quedaban a oscuras. Por eso, los miembros de la comisión que dirige el Consorcio de Regantes de la Zona Sur pensaron que el mejor obsequio que podían entregarle a los más antiguos y veteranos regantes en reconocimiento a su sacrificado trabajo, era un farol. Claro, en esta época, con lámpara LED. Fue el momento más emotivo de la celebración de los 35 años de la creación del Consorcio y de los 30 años de presidencia ininterrumpida de don Pedro Cherubini. "Siempre fui reelecto por unanimidad", aclara este querido productor, hoy de 81 años de edad. Los homenajeados eran todos compañeros de "promoción", promediaban los 80: José Campetella, Bautista Fassetta, Luis Pío Fassetta, José Sánchez, Alejandro Goffi, Raúl Canovas y el propio Cherubini. El Consorcio de Regantes, de la mano de Pedro Cherubini, ha cumplido una encomiable labor. Fue la primera organización de ese tipo que se formó en 1980. El impulso fundacional se lo dieron Anselmo Cherubini y un grupo de quinteros. La ley 6.604 de 1981 les confirió el mantenimiento de los canales y la distribución equitativa del agua que, en la época, era aportada por el Canal Maestro Sur, de 42 kilómetros, que nacía en Dumesnil. Eran más los problemas que los beneficios. Posteriormente, el agua llegó por el Canal Los Molinos-Córdoba. No obstante la importancia de esta obra, no estaba exenta de inconvenientes; atravesaba tramos de mallines que provocaban mucha pérdida de caudal. La mayor parte del agua iba a la planta potabilizadora de la zona sur y era bastante exigua la que se entregaba a los quinteros. Tras incansables gestiones, hace ocho años se entregó la "llave operativa" del canal al Consorcio, que se hizo cargo de todos los trabajos de mantenimiento. En los mallines, por ejemplo se hicieron reparaciones con membrana en más de 2.000 metros. Los productores colaboraron no solo con el canon, sino también con su trabajo, personal y maquinarias. "Desde entonces, ni un solo día le ha faltado agua a la planta potabilizadora de la Zona Sur, que atiende a 250.000 cordobeses y, aparte, hemos asegurado un buen esquema de riego a los productores", destaca, orgulloso, Pedro Cherubini.

