El socio que ya gasta a cuenta
Más allá de que la oposición pueda rechazar el proyecto oficial de Presupuesto, el Gobierno nacional sabe que para el año próximo tendrá más recursos de libre disponibilidad. Alejandro Rollán.
Cuando todavía es insignificante la cantidad de hectáreas sembradas con soja en el país, el Gobierno nacional ya sabe cuánto se va a llevar en la próxima cosecha agrícola. Por la mejora de los precios, se espera que la oleaginosa deje en las arcas fiscales alrededor de seis mil millones de pesos extras en concepto de retenciones, de acuerdo con los primeros pronósticos. Si se le suma el trigo y el maíz, la cifra superará los 12 mil millones. Como era previsible, la pauta de ingresos y egresos oficial para el año próximo no contempla ninguna rebaja en los derechos de exportación agrícola. En la estrategia del Gobierno, no hay ninguna posibilidad de que ello ocurra, a pesar de que la oposición espera poder tratar en el Congreso, antes del 30 de noviembre, un proyecto para modificar el impuesto.El Ejecutivo parece convencido de que la iniciativa para reducir las retenciones se quedará en algunos de los pasos legislativos que necesitará para convertirse en ley. Si bien los números en Diputados avalan la propuesta de cambio para su media sanción, en Senadores el margen es más ajustado. Inclusive si supera el Congreso, el veto presidencial sería su golpe de gracia. Tanto en el Presupuesto de este año como en el diseñado para el que viene, la mayoría de los indicadores están subestimados, denuncian desde la oposición. Lo que se busca es que todos aquellos ingresos que superan las pautas oficiales puedan ser utilizados en forma discriminada, y más en un año electoral.Para este año, el Ministerio de Economía incluyó en el Presupuesto una pauta de inflación anual del 7,8 por ciento, un indicador al que ningún analista ubica hoy por debajo del 23 por ciento. Lo mismo sucedió con el pronóstico de crecimiento de la economía: previó 2,8 por ciento y la realidad marca que crecerá casi nueve por ciento.Por este "pesimismo" en la evolución del producto interno bruto (PIB), va a recaudar 51 mil millones de pesos más que lo presupuestado, con libre disponibilidad. El mismo vicio. Para el año que viene, la tendencia es la misma: prevé una inflación del 8,9 por ciento, cuando los analistas sostienen que puede haber una desaceleración de los precios pero que el indicador rondará el 20 por ciento; y un crecimiento de la economía del 4,3 por ciento, cuando las consultoras privadas lo estiman entre seis y siete por ciento. "Con el mismo mecanismo, la cifra de recaudación adicional para el año próximo va a ser mayor que la registrada en 2010", sostuvo el diputado nacional Gumersindo Alonso, el único legislador cordobés que forma parte de las comisiones de Agricultura, Economía (la preside) y Presupuesto.En la oposición, muchos aseguran que el proyecto de Presupuesto, tal como está redactado, será rechazado por la Cámara de Diputados. Pero van más allá, al advertir que sería una jugada del Gobierno para manejarse con la pauta del anterior. Mientras se discuten los ingresos y los egresos del año próximo, el proyecto con dictamen favorable de las comisiones de Agricultura y Economía para la modificación de las retenciones sigue cajoneado en Presupuesto y Hacienda.Se aguarda que el presidente de la comisión, el oficialista Gustavo Marconato, lo incluya en la agenda de sesiones. De no ser así, un grupo de diputados pediría su inclusión para el análisis, como paso previo para su tratamiento en el pleno de la Cámara.Los más optimistas confían en que el proyecto (al que se le deben hacer modificaciones) pueda tener media sanción del Congreso antes del 30 de noviembre. De no ser así, tendrá que esperar hasta marzo. Es que será difícil que el Ejecutivo lo incluya como temario de las sesiones extraordinarias.

