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Demanda comercial. El aceite de girasol, el primer adelantado 2025/2026

El subproducto de la oleaginosa fue el primero en tener declaraciones juradas de ventas al exterior para la nueva campaña comercial. La siembra en el país sería récord.

05 de septiembre de 2025 a las 01:16 p. m.
El aceite de girasol, el primer adelantado 2025/2026
UNA TORTA. El girasol es una de las economías regionales que más dólares aporta a la economía: alrededor de 1.500 millones de dólares por año. (AP Foto/Darko Vojinovic, archivo)

El aceite de girasol vuelve a ser noticia; esta última semana se registraron las primeras Declaraciones Juradas de Ventas (DJVE) de productos agroindustriales argentinos del año 2026 y, como no podría ser de otra manera, corresponden al cultivo que tiene todas las fichas para convertirse en la estrella 2025/2026.

Los primeros embarques registrados para el año que viene corresponden a 1.500 toneladas de aceite de girasol a granel declaradas por Viterra Argentina para los meses de marzo y abril de 2026.

El hecho que los registros de venta del aceite de girasol hayan sido los primeros productos de la próxima campaña 2025/26 es un indicador de la firme demanda que se proyecta.

El precio FOB oficial del aceite de girasol a granel publicado el lunes pasado por la Secretaría de Agricultura para embarques en el presente mes de septiembre se ubica en U$S 1162 la tonelada, mientras que uno y dos meses atrás la referencia spot estaba en U$S 1126 y U$S 1090 por tonelada respectivamente.

Para embarques correspondientes al primer trimestre de 2026, el FOB oficial actual es de U$S 1111 por tonelada versus U$S 945 por tonelada de un año atrás para la misma posición comercial.

Las industrias aceiteras que operan en el negocio de girasol están ofreciendo forwards con valores atractivos para intentar estimular la siembra.

La producción de girasol en Argentina para la campaña 2024/2025 alcanzó un récord histórico de 5 millones de toneladas, lo que representa un crecimiento del 28,2% respecto a la campaña anterior y la mayor cosecha en al menos 25 años. Este aumento se debió a una mayor superficie sembrada (2,2 millones de hectáreas, un 15,8% más) y a los buenos rendimientos a nivel nacional, con un promedio de 22,8 quintales por hectárea. Las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Santa Fe y Córdoba fueron las principales productoras.

La estimación preliminar del girasol 2025/2026 es de un área de 2,6 millones de hectáreas, una cifra 18,2% superior a la del ciclo previo y un 30% por encima del promedio del último lustro.

Si proyectamos un rendimiento similar al de la cosecha pasada la producción podría llegar en esta nueva campaña a superar los 5,8 millones de toneladas. Las principales provincias productoras son Buenos Aires, con 1.140.122 hectáreas; La Pampa, con 283.500; Santa Fe, con 268.237; y Córdoba, con 231.042.

Si se analizan los factores de demanda, la molienda de girasol en julio llego al récord para ese mes con 489 mil toneladas, cifra muy similar a la molienda del mes de junio con 488 mil toneladas.

El total acumulado de molienda enero-julio consolidó el récord histórico de 2,722 millones de toneladas, muy por encima de la molienda acumulada de los últimos tres años a igual periodo, en el rango entre 2,350 a 2,460 millones de toneladas.

El girasol también se vende como semilla, harina, grano y se destina a la producción de aceite comestible, exportando el producido a más de 29 países (India es nuestro principal destino), con una cadena que genera casi U$S 1.500 millones.

Las principales empresas que procesan girasol para producir aceite son Molinos Rio de la Plata, Aceitera General Deheza (AGD), Cargill, Aceitera Cañuelas, y oras empresas como Cofco Internacional y Louis Dreyfus también son relevantes en el mercado.

Existen otras empresas regionales, locales y familiares, que también forman parte del ecosistema aceitero.

Aceitera Barbieri, con planta industrial en Córdoba. Buyatti con planta industrial en Reconquista, Agrisun con planta en Trenque Lauquen y Aceitera Tanoni, con planta en Bombal, provincia de Santa Fe, integran esa nómina.

Como se puede apreciar la demanda esta bastante atomizada en las distintas plantas localizadas en el interior. Esto genera que haya una gran variación en los precios de compras que toman en consideración procedencia, la logística, los fletes, el contenido de materia grasa y las necesidades de compra de las empresas.