Un punto de vista y el video de la llegada de Marcelo Tinelli a Carlos Paz
El conductor de ShowMatch visitó la villa serrana por unas pocas horas para ver Marcianos en la casa. Ved Mortales la llegada del Rey.
Carlos Paz lo tiene todo: sierras, lago, ríos, bellezas naturales al alcance de la mano y la cercanía de otros lugares iguales o más bellos. Miles de hoteles y complejos donde albergarse, paradores y boliches. Sin embargo, hay una cualidad que se fue potenciando en los últimos años: ser el Reino de la farándula, la tierra prometida del “choluaje”.
Si bien Carlos Paz y Mar del Plata ciñen año a año por quedarse con el lugar de privilegio en cuanto a la plaza con mayor cantidad de obras o mayor cantidad de espectadores, según el número que convenza más esa temporada, la villa serrana tiene una particularidad que, dicha por todos los integrantes de la farándula que pisan tierra carlosapcense, se destaca: el amor del público y el cariño.
En Carlos Paz no ganan la taquilla obras que tenga como protagonistas a Ricardo Darín o Adrián Suar con Guillermo Francella, o Toc Toc, que fue suceso en cada plaza que tocó. No señor. En Carlos Paz triunfan las obras repletas de figuras de la televisión. De hecho, Flavio Mendoza reforzó su primer Stravaganza con figuras de Show Match.
De poco sirvieron intentos loables como los de Cuando Harry Conoció a Sally en 2014, Flores de Acero o La Casa de Bernarda Alba en 2016. Se aplaude y se valora su llegada, pero no se acompaña en taquilla. El público va al reino de la farándula a buscar precisamente eso: farándula.
Y si Carlos Paz es el reino de la farándula, el arribo de Marcelo Tinelli a la perla de Punilla significó la llegada de su Rey. Una escolta de motos policiales acompañó a la traffic que traía al conductor y su familia. La escolta iba comunicando al responsable de Seguridad Urbana del municipio los lugares por donde iba el convoy que incluía además un auto municipal de la misma fuerza.
Ya en el lugar, el intendente Esteban Avilés esperaba junto a su pequeña hija de ocho años la llegada de Tinelli. Pero desde la producción le pidieron amablemente que espere arriba. Que en camarines le iban a dejar tener contacto con Marcelo. Allí también, aguardaban con tensión y ansias, todos los integrantes de la obra y algunos invitados especiales vestidos como para ir al palacio de Buckingham. Y claro, la visita lo ameritaba.
Afuera, los pocos cientos de fanáticos que se habían enterado por redes sociales o algún medio que lo anticipó, esperaban en la entrada de emergencia del teatro Holiday, la llegada de Marcelo. Ya sobre la salida y con la noticia expandida por toda la villa, esos cientos serían miles.
Minutos más tarde, Avilés fue presentado a Tinelli, quien reverencia mediante le agradeció su paso por Carlos Paz (el primero en 38 años desde unas vacaciones familiares allá por fines de los 70s cuando Carlos Paz no era Carlos Paz y Tinelli no era Tinelli) y se lamentó no haber sabido antes de su llegada para entregarle una plaqueta de visitante ilustre.
La presencia de Tinelli en la sala, también requirió cuidados especiales por parte de los productores de la obra, ahora devenidos en agentes de protocolo del Jefe de Estado. La fila donde se encontraba Marcelo, tenía ocho butacas vacías desde la derecha de la platea hasta la presencia de su comitiva. Eso le permitía un acceso y egreso más simple, y evitaba el contacto con otros integrantes del público, en una sala que suele estar abarrotada e incluso en algunas oportunidades agregar sillas.
Sobre el final de Marcianos en la Casa, la presencia de Tinelli fue más aplaudida y vitoreada que la de los artistas que habían estado en escena transpirando la camiseta por más de una hora y media de función.
No resulta extraño. En el reino de la farándula el más importante es el rey. Y como todo rey, se hizo ver en público en sus tierras, pero no demasiado. Lo justo y necesario.
Cuatro horas después de su llegada, su carroza alada partía de regreso a sus aposentos de recreo y descanso en Punta del Este. El reino volvía a la calma.

