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Nuestro comentario de "Cómo tener sexo siempre con la misma persona"

Mónica Salvador presenta su unipersonal Cómo tener sexo siempre con la misma persona en Villa Carlos Paz. Una divertida cátedra para pensar sobre el sexo y la pareja.

10 de enero de 2014 a las 10:30 a. m.
Nuestro comentario de "Cómo tener sexo siempre con la misma persona"
Mónica Salvador interpreta el personaje de una sexóloga francesa. Y brinda un curso express contra la rutina.

Gozar. Gozar el sexo, pero también gozar de risa. Ese es el camino que transita la humorista Mónica Salvador para dar respuesta a la gran pregunta que da título a su unipersonal Cómo tener sexo siempre con la misma persona.

Encarnando a la sexóloga francesa Annette Poché, la humorista sube a escena, mira a la platea y dispara: "Vamos a ver cómo tener sexo con la misma persona, porque hacerlo con diferentes es muy fácil y lo hace cualquiera", y la consigna funciona como introducción al seminario que su personaje brindará durante la noche. Para que esta suerte de curso express funcione, le pide al público que abra su mente y se relaje. No porque vaya a escuchar obscenidades ni referencias explicitas de sexo, sino porque la sexualidad se entiende cuando se piensa de forma distendida.

Ya en la suerte de clase abierta, Annette divide las distintas etapas de la convivencia en ciclos que van de cinco en cinco años, y con ellas explica en qué momento está la vida de las parejas: desde el "descubrimiento y la exploración" (en los primeros cinco años de convivencia), hasta la gran "interrogación" que supone cuando se superan los 50 años. Así, mezclando teorías disparadas (y no tanto) con juegos, ejercicios y los casos reales que trae de su consultorio esta sexóloga francesa y que, según ella, ejemplifican perfectamente las situaciones, la humorista aborda los temas que influyen e interfieren sobre las parejas y su vida sexual.

Aparecen "el hogar", "la familia" y lo que denomina la verdadera ruina de las parejas: los hijos. Teoriza, escribe cifras en un pizarrón, ejemplifica y el cuadro se torna desopilante. La carcajada de la platea se contagia y gana la sala, pero es curioso cómo la risotada individual y confesional aparece en distintos momentos entre el público. Cada asistente se ve reflejado en distintas situaciones particulares y suelta la risa precisa con el ejemplo que lo caricutarizó.

Es interesante porque la identificación es tanto de los hombres como de las mujeres, así, el espectáculo no cae ni por un instante en una mirada simplemente femenina o feminista.

Acompañando la obra de su autoría, Mónica Salvador ha editado un libro (que se vende a la salida) y en este plasma diferentes juegos y ejercicios que expone en el espectáculo y que, a pesar de ser contados deliciosamente y con mucha gracia, no son nada descabellados y bien pueden realizarse en la vida real. Los mismos intentan acaso destrabar algunos de los conflictos que acarrean las relaciones de muchos años que se encaminan hacia la monotonía.

El supuesto seminario para conseguir tener sexo siempre con la misma persona y no morir en el intento avanza, y llegando al final, la sexóloga habla sobre cómo históricamente no se ha reprimido el grito de dolor, pero sí el del goce. En el cierre la sensación que queda es que más allá de las risotadas constantes y el humor presente, el show ha servido para pensar y pensarse por un buen rato.

Jueves a domingo a las 22.30 en el Teatro Holiday (9 de Julio 53).