Visitantes que juegan de locales
Cada vez más programas de TV tienen en sus filas a cordobeses. El porqué de este desembarco de tonada local.
Si cada vez que vas a Buenos Aires alguien queda encantado con tu "cantito" o te reclama "decí algo" como si hablaras en chino mandarín, ahora será peor. Porque los alfajores son reemplazados por actores, cantantes, presentadores, que pasan derecho a la pantalla chica, seducida más que nunca por la identidad cordobesa. Hace unos años, los cordobeses que se iban a probar suerte recortaban las vocales de más, pero últimamente la pantalla chica la TV las reclama. Realities, concursos y ficciones tienen ya cupo cordobés.Este sábado en la final de Talento Argentino (a las 21, por Teleocho) tres locales pelearán por el voto del público. Lo mismo pasa en Gran Hermano, que desde su primera edición contó con cordobeses varios y hoy tiene a Emiliano y Pamela como exponentes principales. En la vereda del otro reality, Soñando por Bailar, Benjamín Saavedra generó lo suyo. Y ya hay cordobés asegurado con la vuelta de la Mole Moli y señora en la próxima edición de Bailando por un Sueño. Sin olvidar a Coki Ramírez y sus "miiimitos" o a Juan del anterior GH y su "¿menteeendé?".Leo Montero se instaló hace años, la pegó con AM y se confirmó ayer que también estará en PM, la versión vespertina del programa. Antes lo hicieron otros, como David Kablin, Daniel Aráoz o Yayo. Hasta Leandro Penna, ese chico que era la cara de Mannequin's hace unos años, se armó un personaje simpático en Justo a tiempo y hoy es el más buscado por los medios ingleses por su romance con Katie Price.La ficción también tiene los suyos. En Un año para recordar, el joven Leandro Castello compone un personaje que parece salido de barrio San Vicente. En El elegido, Calu Rivero (cordobesa por adopción) hace lo propio, aunque su personaje no tenga ninguna marca local. Y los más memoriosos siempre recuerdan que Carla Peterson es de estos lares también, aunque se haya ido de chica. Hace un par de años, Lorena Jiménez, la hija de la Mona se animó a participar en Calientes, de Pol-K y algunos capítulos de Yago.Lorena evoca que nunca se terminó de sentir muy cómoda: "En los castings me pedían que arreglara la tonada porque si no iba a hacer siempre de mucama, eso me decían, que nunca me pareció así. La tonadita les parecía simpática, pero querían cambiarla". Distinto es, ahora, el caso de Leandro Castello. Leandro se fue a Buenos Aires, joven, controló su acento, actuó en Verano del 98 y después le sacó el jugo al cantito comechingón en la película Rancho aparte. Cuando fue al casting de Un año para recordar, después de una primera lectura de sus líneas propuso repetirlas en doblaje cordobés. A los productores les encantó y quedó.El camino de "la Mole""El fenómeno de "la Mole" Moli en ShowMatch abrió las puertas, evidentemente. Antes los productores no se arriesgaban mucho, y ahora, en mi caso, me piden que explore al máximo los rasgos locales. Al principio me pedían la típica, que contara chistes, pero le encontré otra vuelta al personaje", cuenta Leandro, que cita a otro nombre importante entre los primeros que instalaron la identidad local en una pantalla. En este caso, se refiere a Héctor Anglada, el cordobés de Pizza Birra y faso, que murió en 2002."Los porteños compran el personaje simpático y eso está bueno y a la vez no, porque a veces encasilla. Pero creo que el cordobés es dueño de una chispa particular, tiene ciertas características, no es tímido, es hablador, tiene riqueza de lenguaje, usa metáforas en cada apodo. Es un rasgo muy particular de las provincias del país, identificable enseguida", añade el actor, que aclara que su meta es poder hacer tanto un cordobés, un porteño o un cubano.Por su parte, los locales de Talento Argentino, un programa que desde que empezó busca la marca federal, asumen que tienen un lugar privilegiado antes las otras provincias. Para Eugenia Quevedo, la oportunidad de la productora ha sido la misma para todas las provincias que participaban y si algo marcó una preferencia, fue el voto del público.Para los chicos de La Clave, el grupo de Alta Gracia que comparte la final con Eugenia y con Elements, hay una "pequeña picardía" cordobesa que se hace cada vez más presente en los medios porteños. Franco, uno de los integrantes del grupo de folklore, se anima y afirma: "Te digo más: creo que el porteño necesita al cordobés para hacer un buen programa, lo espera, en estos grandes realities y en otros programas también. Es notable cómo, después de 'la Mole', 'culiao' dejó de ser una mala palabra también acá".